Semana Santa 2016

Agencia SIC

Publicado el - Actualizado

3 min lectura

Mons. Luis Quinteiro Hemos comenzado el tiempo de Cuaresma en la que, a los largo de cuarenta días, nos dedicaremos a prepararnos para la celebración de la Semana Santa, en la cual reviviremos los Misterios centrales de nuestra fe. Los cristianos llamamos Semana Santa al tiempo litúrgico en el cual se concentran las celebraciones principales de nuestra fe, es decir, la conmemoración de la Muerte y Resurrección del Nuestro Señor Jesucristo.

La Semana Santa, como os decía el año pasado, no es sólo un tiempo en el que recordamos unas tradiciones que hemos recibido de nuestros antepasados, sino fundamentalmente unos días en los que celebramos en nuestras comunidades parroquiales el Misterio de la Muerte y Resurrección de Jesucristo, como el acontecimiento de nuestra fe.

Una vez más, quiero invitaros a vivir intensamente este año la Semana Santa. Os animo vivamente a todos a que renovemos nuestra fe en estas celebraciones. Especialmente quiero dirigirme a nuestros niños. Ellos son parte muy importante de nuestra Semana Santa. Cada año, en el Domingo de Ramos, los niños de nuestras parroquias nos ponen en movimiento a todos para ir al encuentro de Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén. No dejéis de llevar y acompañar a vuestros niños a la procesión del Domingo de Ramos y entonces entenderéis de verdad las palabras del Señor cuando nos dijo que sin no os hacéis como niños no entraréis en el Reino de los Cielos.

El día de Jueves Santo celebraremos la Última Cena de Jesús con sus discípulos. Es el día de la Eucaristía y del Amor Fraterno, de la Caridad. Y saldremos en procesión acompañando a Jesús en la noche del abandono de los suyos. Sentiremos juntos la inmensa soledad de Jesús en la oración de Getsemaní.

El Viernes Santo es el día de la muerte de Jesús en la cima de la cruz. Ese día adoraremos la cruz como el sagrado árbol de la vida. La cruz de Cristo no es una cruz de muerte, pero de ningún modo es una cruz de mentira. Es la cruz terrible e incomprensible del dolor de tantos inocentes que sufren a nuestro lado y para los cuales sólo la cruz de Cristo traerá la esperanza irrenunciable. Y también saldremos en procesión con el Cristo doloroso y moribundo.

El Sábado Santo es el día de la espera callada y serena de la Pascua. Es la Noche Pascual gritaremos la Victoria de Cristo Resucitado. Es la Noche Santa de todas las noches. La Noche en que explota la Luz desde el corazón de las tinieblas. Es la Noche que da sentido a nuestra vida de creyentes. Y celebraremos juntos la Gran Vigilia Pascual con el recogimiento y el intenso gozo de saber que el Señor vive para siempre.

Y el Domingo de Pascua continúa el canto incontenible de la Gloria de la Vigilia Pascual. Un canto y una alegría que llenarán todas las celebraciones pascuales de la Iglesia. Una Iglesia que nace y renace en la Pascua y que, como nos pide el Papa Francisco, está llamada a ser manantial de alegría para el mundo.

Ojalá que nuestra Semana Santa de Vigo sea, un año más, una celebración piadosa y evangelizadora.

Con todo mi afecto y gratitud.

+ Luis Quinteiro Fiuza

Obispo de Tui-Vigo

Tracking