La santidad según el papa Francisco

La santidad según el papa Francisco
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Mons. Francisco Cerro Chaves Acabo de leer la última Exhortación del papa Francisco sobre la santidad y me ha ayudado mucho a conectar con la doctrina del magisterio del papa Francisco, luminosa y con un claro aterrizaje en la vida concreta. Me ha llenado de gozo y esperanza.
l papa Francisco tiene tanta riqueza que no es fácil de etiquetarlo sin correr el riesgo de ser parcial, limitado e incluso injusto. Es el primer papa de la historia latinoamericano, argentino, jesuita.
Tres claves para leer y profundizar en esta Exhortación que tiene grandes aportaciones positivas a la doctrina de la Iglesia con aportaciones muy luminosas y sobre todo se percibe un papa orante, sencillo y Pastor de almas.
La primera tentación es el Pelagianismo: ser santo porque quiero solo con mi voluntad, sin Cristo, que sería como un modelo, pero no aparece la gracia porque nos valemos por sí mismos. En el fondo olvida la frase de Jesús. "Sin mí no podéis hacer nada". El Pelagianismo, el voluntarismo es siempre la tentación de cada persona que en la práctica no cuenta ni vive de Dios. Es una espiritualidad sin Dios como protagonista. El protagonista soy solo yo y mi fuerza.
El otro peligro sería la autorreferencialidad. Aparentemente tan perfectos, tan comprometidos, tan hinchados de sí mismos que se pasan la vida contando a Dios lo buenos que son y juzgando a los demás. El papa nos presenta el programa y el camino de las Bienaventuranzas. El santo, como reflejan las Bienaventuranzas, es el que tiene el corazón ilimitadamente bueno y misericordioso como el de Jesús. Formar un corazón que viva de Jesús y colabore a la gracia.
3. LA SANTIDAD ES SIEMPRE MISERICORDIOSA. Todos los santos han reflejado su amor y servicio a los pobres. Una de las aportaciones del papa Francisco ha sido el poner en práctica la misericordia de la que tanto hablara San Juan Pablo II (Dives in misericordia) y Benedicto XVI (Sacramentum caritatis). El papa ha insistido que no existe evangelización sin misericordia y sin corazón de servicio a los más empobrecidos y necesitados. En la santidad es siempre camino obligatorio el servicio a los más sufrientes y empobrecidos. Citando el papa a todos los santos que se han caracterizado por su misericordia con los pobres (cita muchas veces a Santa Teresa de Calcuta), nos lanza a unir inseparablemente contemplación y lucha por la justicia, espiritualidad y servicio a los pobres.
Una exhortación que animo a todo el pueblo de Dios, como todo lo que escribe el papa, a leerlo, a ponerlo en práctica como una auténtica llamada clave e importante en este momento de la historia. Toda la Iglesia ha emprendido con el papa Francisco una apuesta decidida por ser "santa" con el Evangelio por bandera y el amor a Dios y a los hermanos como nota de identidad.
Las palabras finales que dedica a María son de una profundidad y sencillez colosal.
? Francisco Cerro Chaves,
Obispo de Coria-Cáceres





