JORNADA DEL MISIONERO DIOCESANO III DOMINGO DE PASCUA 19 DE ABRIL DE 2015. NUESTROS MISIONEROS ANUNCIAN LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO

JORNADA DEL MISIONERO DIOCESANO III DOMINGO DE PASCUA 19 DE ABRIL DE 2015. NUESTROS MISIONEROS ANUNCIAN LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO
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Mons. Jesús Murgui Las celebraciones de la Pascua, con la alegría de la resurrección de Jesús, nos permiten renovar el deseo de comunicar al mundo el gozo del evangelio: Cristo, nuestro Señor, está vivo, y quiere que esta buena noticia llegue a todo el mundo.
En el ámbito de nuestro trabajo diocesano de este curso sobre el discernimiento pastoral, en el contexto de una tarea en la que está implicada toda la Diócesis, escuchando al Espíritu del señor, para que nos oriente, siempre está presente la dimensión misionera de la Iglesia.
Por un lado, hemos recibido la misión continuamente renovada de comunicar a todos que la vida tiene sentido porque Dios, Padre y Señor de la vida, la ha llenado de amor y fecundidad.
Por otro, hay un mandato específico: "Id por todo el mundo" Ambas dimensiones las asumimos como parte de nuestra identidad.
"Nuestros misioneros diocesanos anuncian la alegría del evangelio". Este slogan resume el encargo que han asumido estos hermanos y hermanas nuestros. Son misioneros diocesanos. Ellos han sido enviados por la diócesis para ser testigos de Jesucristo aportando lo más preciado: la fe en Jesús, su propia persona y la comunión de unas iglesias unidas por la pasión por el Evangelio.
Anuncian la alegría del Evangelio. Desde el encuentro con Jesucristo, quieren ser testigos de esa alegría que tiene su origen en la experiencia con Jesús, y que se revitaliza con una energía incansable, alimentada con la oración personal y comunitaria, por el deseo de hacer presente el reino de Dios, lo que El piensa para la humanidad y para cada una de las personas.
El cartel refleja muy bien este sentir: cuatros figuras, que asemejan personas, que unidos con los brazos entrelazados se sienten hermanos en torno a la cruz. Ésta está dibujada de tal modo que es como si la curva de cada extremo estuviera preparada para que se ensamblaran las diversas cabezas. Así todos estarían unidos, en la cabeza y el corazón, por Jesús.
Nuestros hermanos misioneros necesitan de nosotros. Nos hacen llegar sus proyectos de evangelización y promoción de cultura y salud en sus comunidades parroquiales: atención a mayores y a niños, edificios parroquiales, capillas, escuelas, asilo, animación misionera, acompañamiento espiritual. En definitiva, el Evangelio encarnado en múltiples situaciones.
Esta jornada de corresponsabilidad en nuestras parroquias de la Diócesis de Orihuela-Alicante, con el recuerdo en la oración del domingo y la colaboración económica, nos ha de permitir seguir apoyando muy de corazón a las mismas personas de nuestros misioneros diocesanos, que con entrega, compromiso y sin descanso, "anuncian la alegría del Evangelio", es decir, ofrecen nuestro gran tesoro: Jesucristo
+ Jesús Murgui Soriano
Obispo de Orihuela-Alicante





