DOMUND 2013: FE + CARIDAD = MISIÓN
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Mons. Salvador Giménez Desde que tenemos uso de razón asociamos el mes de octubre a la campaña misionera que protagoniza nuestra Iglesia. Muchos años antes de iniciar nuestra vida ya había muchos cristianos comprometidos a divulgar esta misión esencial de nuestra fe en la referida campaña.
Desde siempre ha actuado con mucha claridad y coherencia la Iglesia porque seguía las palabras del Señor: "Id y bautizad?".
Así lo entendieron los primeros Apóstoles y lo han continuado las diversas generaciones a lo largo de los siglos. En la época contemporánea nos valemos de los sistemas de comunicación y de las técnicas modernas para hacer llegar a todos el Mensaje de siempre.
Carteles, orientaciones, publicidad callejera, hojas impresas nos recuerdan que el tercer domingo de octubre todos los cristianos profundizamos en nuestro quehacer misionero. Las celebraciones comunitarias, la oración personal, la dedicación de nuestro tiempo o la aportación económica son elementos que ayudan en este compromiso.
Cada año se ofrece un lema para la consideración de todos y el Papa dirige un Mensaje con este motivo desarrollando el contenido del mismo. En vuestras visitas a los templos y a otros centros católicos podéis observar el cartel y el lema de la jornada misionera de 2013. Un breve apunte sobre ambos. En el cartel se puede ver, sobre un fondo oscuro que parece una pizarra de aula, tres palabras en forma de suma y resultado final, una especie de axioma donde las dos virtudes teologales FE y CARIDAD no se excluyen o se oponen sino que suman y están íntimamente unidas para dar cuenta del núcleo esencial de la MISIÓN. No se entiende la labor del que anuncia sin el recurso a la fortaleza de la fe en Jesucristo y el servicio de la caridad al hermano. En la parte inferior
hay una pequeña foto del papa Francisco besando el pie que previamente había lavado y donde se resalta la cruz pectoral. Al lado una mano con una tiza como queriendo enseñar el fundamento misionero. A este respecto dice el Papa: "No os canséis de educar a cada cristiano, desde la infancia, en un espíritu universal y misionero, y de sensibilizar a toda la comunidad para que sostenga y ayude a las misiones según las necesidades de cada una". Toda una lección.
Algunos aspectos nos recuerda el Mensaje pontificio que, por supuesto, os invito a leer. La fe es un don precioso de Dios que no se puede conservar para uno mismo sino que debe ser compartido; en este Año de la Fe es un momento propicio para expresar la alegría y la solidez de nuestra fe. El anuncio de la fe de Jesucristo es un compromiso de todo cristiano y de toda comunidad y no como un aspecto secundario de la vida cristiana sino como un aspecto esencial. A veces la obra de la evangelización encuentra obstáculos dentro de la propia comunidad por las debilidades o faltas de coraje, por miedo a violentar la libertad del otro o por las sucesivas crisis que relativizan la auténtica
oferta de salvación de Cristo. Nos invita a retomar el compromiso y agradece el inmenso esfuerzo de tantos miles de misioneros que han entregado su vida al servicio de sus hermanos con lo mejor que poseían, el evangelio, y no sólo en países lejanos sino en todas las sociedades que ya tuvieron un primer anuncio y ahora se han alejado, se han olvidado o les es indiferente la persona de Jesucristo.
No puedo terminar este breve comentario sin una concreción a nuestra diócesis donde observo una gran preocupación misionera. Os invito a aumentar este espíritu en todas vuestras comunidades y agradecer sinceramente el trabajo que muchos desarrollan en esta línea de actuación. Agradezco las oraciones y las aportaciones económicas para esta esencial causa.
? SalvadorGiménez Valls
Obispo de Menorca





