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El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán en Eurovisión: banderas, cortes de emisión, denuncias y abandonos

La crisis política que enfrenta a ambos países se ha manifestado en numerosas ocasiones en el festival

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Tiempo de lectura: 5'Actualizado 23:05

La política se mezcla de manera habitual en el festival de Eurovisión. Quizá, demasiado, El certamen puede servir como espejo de los cambios políticos y los conflictos bélicos que ha sufrido nuestro continente en los últimos 60 años. Todo lo que ha pasado en Europa en las últimas décadas se ha visto reflejado de un modo u otro en el concurso. La reciente crisis bielorrusa o el conflicto de Armenia y Azerbaiyán por la zona de Nagorno Karabaj no son una excepción. Nuestro compañero Daniel Márquez nos da en "Pasaporte a Eurovisión" las claves de este enfrentamiento entre los dos países del Cáucaso y su reflejo en el certamen.

Pero, ¿cuál es el origen? En plena Guerra Civil Rusa, los territorios de Armenia, Azerbaiyán y Georgia aprovecharon para independizarse y crear su propio país: La República Democrática Federal de Transcaucásica. Al mes de su independencia, el país se disuelve en los tres países que conocemos actualmente y es ahí donde empiezan las disputas territoriales. Especialmente entre Armenia y Azerbaiyán, ya que ambos reclaman como suyo un territorio llamado Nagorno-Karabaj. Este territorio queda bajo poder azerí pese a que la mayoría de su población es armenia. A lo largo de este último siglo, el conflicto se ha ido reavivando en ciertos momentos y ahora la crisis ha vuelto a agudizarse hasta alcanzar cotas de crispación nunca vista en varias décadas.

Desde que debutaron en Eurovisión, la enemistad entre ambos países ha sido latente. El primero que participó en el certamen fue Armenia en 2006 y aunque Azerbaiyán no participaba por aquel entonces, ya hubo polémica. Armenia decidió que su primer representante fuera André, nacido en Nagorno-Karabaj. Para colmo, este dato de su nacimiento aparecía en el perfil del cantante en la web de Eurovisión. Azerbaiyán se tomó esto como una provocación y finalmente la organización eliminó en el perfil de André su lugar de nacimiento.

En la edición de 2009, la polémica fue a más. Aquel año, las postales del certamen mostraban monumentos de cada país participante. La polémica llegó cuando en la postal de Armenia durante su semifinal apareció Takik Papik, un monumento situado en Nagorno-Karabaj. Como era de esperar, Azerbaiyán se quejó y la organización del Festival decidió editar esa postal para que en la gran final ya no aparecía el monumento. Armenia no se quedó de brazos cruzados y quiso vengarse en la gran final. Para ello contó la colaboración de Sirusho, representante de Armenia en 2008 y que ese año tenía el encargo de dar los puntos de su país. Mientras estaba leyendo los votos, al fondo en pantalla, los espectadores podían ver una gran valla publicitaria como las que se ven en las carreteras en la que aparecía una foto del polémico monumento que les habían obligado a retirar de la postal. En su carpeta, también estaba impresa la foto del monumento.

El Ministerio de Seguridad Nacional de Azerbaiyán convocó para un interrogatorio a las 43 personas que votaron por Armenia ese año acusados de ser “antipatrióticos” y una “amenaza potencial a la seguridad del país”. Cuando salen a la luz los informes que demuestran que el gobierno azerí contactó con estas personas, el que por aquel entonces era el supervisor ejecutivo de Eurovisión se puso en contacto con la televisión de Azerbaiyán. Estos le aseguraron que no hubo interrogatorios como tal, sino que esas personas fueron invitadas al Ministerio de Seguridad Nacional para justificar su votación y declarar su lealtad al país. La UER lo calificó como “una violación de la privacidad de los espectadores”, lo que supuso una multa de 2.700€ a la televisión de Azerbaiyán. Además, la organización cambió las reglas de Eurovisión para asegurar que las televisiones públicas de cada país son las responsables de la protección de datos de sus votantes. A día de hoy, lo que hizo Azerbaiyán es motivo de expulsión.

La crispación entre ambos países tuvo su reflejo incluso en Eurovisión Junior, el formato infantil del concurso. En 2010, Armenia ganó el concurso y Azerbaiyán cortó la emisión justo en ese momento alegando que hubo un fallo técnico.

En 2012, Azerbaiyán fue el encargado de organizar Eurovisión tras su victoria con "Running Scared". Azerbaiyán modificó su política de visas para que los armenios pudieran asistir sin ningún problema e incluso la televisión Azerbaiyán manifestó que sería una ocasión perfecta para que toda Europa fuese testigo de un inicio de paz entre ambos países. Pero en febrero de 2012 hubo un incidente que acabó con un soldado armenio de 20 años asesinado a tiros en la frontera. Se acusó a Azerbaiyán de estar detrás de ese crimen y eso provocó un boicot a Bakú 2012 por parte de los artistas de Armenia, los cuales se negaban a cantar en territorio azerí. Finalmente, Armenia se retiró de Eurovisión ya que no encontraban cantante.

En 2015 también hubo polémica entre Armenia y Azerbaiyán por la candidatura de los armenios, aunque no por esta guerra, sino por un conflicto conocido como el Genocidio Armenio. En resumen, este genocidio fue realizado por el Imperio Otomano entre 1915 y 1923 y en el cual se exterminó a aproximadamente dos millones de armenios. Esto sucedió cuando ya había comenzado el conflicto armenio-azerí y con los otomanos como aliados de estos últimos, lo que llevó a Armenia a acusar a Azerbaiyán de colaboración en este genocidio. En 2015 se cumplieron 100 años de este genocidio y, para honrar a la memoria de las víctimas, Armenia decide crear un grupo para Eurovisión compuesto por seis cantantes: Una de ellas nacida en Armenia y los otros cinco nacidos en cada uno de los cinco continentes. Lo llamativo de este grupo homenaje fue que todos eran descendientes de armenios que tuvieron que huir del país durante este genocidio. Esto hizo a Azerbaiyán protestar por una supuesta politización de la candidatura armenia.

Aunque la canción no pudo ser retirada de la competición porque no poseía contenido político, sí tuvo que cambiar de título. Originalmente se llamaba “Don’t deny” (No lo niegues) y se podía interpretar como una acusación directa a Azerbaiyán. Así que la canción participó bajo el título “Face the shadow” (Enfréntate a la sombra).

En 2016, durante la primera semifinal, cuando se estaban anunciando los países clasificados, se vio a la representante armenia, Iveta Makuchyan, sosteniendo la bandera de Nagorno-Karabaj. En la rueda de prensa posterior a la semifinal se le preguntó por la bandera y ella dijo que lo hacía como gesto de paz, pese a que en Azerbaiyán se lo habían tomado como una provocación.

En 2018, Armenia se inspiró para su escenografía en el monumento a las víctimas del Genocidio Armenio y Azerbaiyán protestó por ello. Ambos países se quedaron en semifinales ese año, así que la polémica no llegó a mayores y pasó desapercibida.

Y lo último sucedió durante las votaciones de Eurovisión 2019. Antes de la votación de cada país, la audiencia podía ver iluminado en un mapa el país que iba a votar a continuación. Curiosamente, cuando votó Azerbaiyán, la parte del mapa iluminada no incluía la región de Nagorno-Karabaj. Esto cabreó a Azerbaiyán y pidió explicaciones al país anfitrión, Israel. La organización israelí aseguró que había sido un error en la elaboración de los gráficos, argumentando que la región tampoco apareció iluminada en el mapa cuando Armenia votó y recordando que Israel apoyó armamentísticamente a Azerbaiyán durante su guerra contra Armenia.

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