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El drama de una familia marcada por la crueldad de la mafia: “Mataron a mi padre y nos amenazaban diariamente"

La familia Fava fue la primera en revelar la influencia de la mafia italiana en el sistema económico  

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Si pronunciamos el nombre de Claudio Fava, posiblemente no suene de nada. Pero lo cierto es que su vida ha sido una montaña rusa. Se ha expuesto tanto, que ha podido perder la vida en infinidad de ocasiones. No es español, es italiano. Más concretamente de Sicilia, lo cual imprime carácter. Es periodista, pero también escritor, guionista de cine o de televisión. Ha sido víctima de la Mafia siciliana, conocida como Cosa Nostra. Fueron los que asesinaron a su padre en la década de los ochenta, Giuseppe Fava, también periodista de gran reconocimiento en su país.

Lo mataron porque se había enfrentado a estos clanes con sus artículos de investigación. Unas investigaciones en las que también colaboraba su hijo, el propio Claudio Fava. En la actualidad está en política, como presidente de la Comisión Antimafia del país Transalpino. Además, ha visitado en alguna ocasión España para conocer de primera mano la presencia de las mafias italianas en nuestro país.

En declaraciones a ‘Imparables’, Fava ha asegurado que la mafia italiana está muy presente en España, especialmente en la zona turística, al haber un mercado útil para sus inversiones: “Las organizaciones criminales siguen el olor del dinero, sin ningún prejuicio ideológico o geográfico. Además, tienen necesidad de desplazarse lejos de su lugar de origen para reducir su nivel de riesgo, sobre todo cuando estallan guerras entre las diferentes bandas. Venir a España supone alejarte del territorio donde te quieren matar, como Sicilia o Catania. Fue el primer país que eligieron sus componentes para venir, hace unos 35 años.”

A estas causas se suma el déficit de instrumentos legales y judiciales en España para enjuiciar a estos criminales, a diferencia de Italia: “En Italia, cuando los jueces sospechan que sus inversiones están conectadas con la mafia, pueden confiscarla, algo que en el resto de países no es posible. La investigación policial en España no permite interceptar llamadas para buscar esas inversiones. En Italia, en cambio, se aprobó esta ley hace 25 años, y ha sido bastante eficaz en la lucha contra las mafias.”

Un ejemplo de la ineficacia de intervenir contra estos grupos criminales tuvo lugar en el año 2007, cuando en Alemania se produjeron un total de seis asesinatos. Detrás estaba La 'Ndrangheta, la mafia calabresa, que se había cobrado en pleno centro de la ciudad de Duisburgo su primer gran baño de sangre internacional. La investigación, efectuada de manera conjunta entre el país germánico e Italia, no hubo posibilidad de interceptar las llamadas, controlar la vida privada y los asuntos turbios de los sospechosos: “En Italia eso no es así, porque hay una ley que permite incautar patrimonios financieros, pese a no haber condena penal. Solo con la sospecha de que el patrimonio procede de inversiones criminales, se puede intervenir.”

Por fortuna, en España no ha habido que lamentar muertos y tiroteos. Algo que tiene su explicación para el presidente de la Comisión Antimafia italiano: “A los grupos criminales no les interesa ser visibles en los países donde buscan intereses financieros y alejarse de su origen. En los últimos quince años, tras la etapa de los ‘Corleoneses’, que empleaba el terror como instrumento natural frente al Estado, los jefes de la mafia saben que es mejor pasar desapercibidos para manejar con más tranquilidad sus asuntos. Así se evita también generar alarma social. Es una lección que deja la historia. Saben que a más muertos, más atención jurídica y leyes más duras. Pero que no maten no quiere decir que no estén, sino que han buscado nuevas fórmulas para estar presentes."

El padre de Claudio Fava, Giuseppe Fava, fue asesinado por la Cosa Nostra. Era director de uno de los periódicos más independientes de Catania, que fundó junto a su hijo: “Fue el 5 de enero de 1984. Le pegaron cinco tiros. Era un periodista que escribía contra los grupos criminales. Era el primer periódico que ponía sobre la mesa la mafia como forma de poder, no solo como violencia. Ese era el peligro, porque nunca se había hecho referencia a la mafia como un sistema de poder.”

Anteriormente, Giuseppe Fava llegó a dirigir cabeceras italianas cuyos propietarios estaban vinculados a la mafia. En uno de esos diarios, Claudio Fava comenzó su trayectoria como periodista junto a su progenitor, en torno a 1981: “Había socios ocultos cercanos a los clanes. Por eso mi padre y yo decidimos hacernos autónomos, para hacer un periódico en libertad. Aquello nos convirtió en enemigos de la mafia. Pero no éramos conscientes de que nuestra vida estuviera en peligro. Éramos ingenuos. Quisieron dar la lección de que si ibas por libre, arriesgabas tu vida. Luego mataron a ocho periodistas más. No hay lugar en el Mundo Occidental donde hayan matado a tantos periodistas en tiempos de paz.”

En aquellos años, política y mafia era con demasiada frecuencia las dos caras de una misma moneda. Algo que, por suerte, se ha corregido en la actualidad: “Había más impunidad y la mafia tenía la fuerza suficiente como para marcar la agenda. Ahora es más complicado, porque la mafia ha recibido golpes muy duros. Hoy los grupos criminales son 2.0, más moderna y capaz de influir en el panorama económico y financiero. Son menos violentos.”

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