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La confesión de un taxista tras ser agredido: “Creí que me iba a matar. Ya me da miedo conducir de noche"

José Luis reclama más seguridad para el gremio del taxis

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 02:24

Fue una noche de septiembre en Toledo. José Luis, como cada día, se puso al frente del taxis para prestar el servicio. Era jornada de entre semana, por lo que no había mucho movimiento. Entorno a la una de la mañana, recibió el aviso para recoger a un cliente: “Le pregunté a dónde se dirigía, y me contestó que a Almonacid –una localidad cercana a Toledo-, por lo que, al desplazarnos fuera del casco urbano, me tenía que pagar por adelantado. Lo hizo sin ningún problema. Cuando llegamos al destino, se negó a bajarse del taxis. No paraba de hablar y de contarme su vida. Le pedí por favor que se bajara. Continuó negándose, por lo que opté por volver a Toledo. En el trayecto, comenzó a golpearme mientras conducía.”

José Luis ha relatado que el agresor no controlaba la situación, ya que iba ebrio. Se cebó con el taxista: “No me podía defender porque estaba conduciendo. Estábamos en plena carretera, a unos 110 o 120 kilómetros por hora. Nos podíamos haber matado. Por fortuna llegué a Toledo, y mis compañeros me socorrieron.” José Luis se temía lo peor. Da gracias a Dios de que el agresor no fuera armado.


Un episodio traumático para el jornalero que le ha cambiado la vida: “Ahora lo que peor llevo es trabajar por la noche, porque tiene muchos peligros. No se sabe cuándo puedes volver a dar con un tipo así. Ya no confías igual en la gente. Ahora intento no hablar mucho con los clientes para no darles pie y que no cojan confianza.”

En cualquier caso, José Luis no se ha planteado dejar el mundo del taxis, al definirlo como un trabajo “bonito, donde conoces lugares y a mucho tipo de personas.” Sus allegados tampoco le han pedido dejarlo: “Cuando ocurrió aquello, llamé a mi madre y a mi novia. Ahora me piden que tenga cuidado, que si dudo de alguien, no le monte en el taxis. No te puedes fiar. Los taxistas podemos negarnos a acoger a un cliente si vemos que no está en las mejores condiciones.”

José Luis lamenta que el sector del taxis esté tan desprotegido, por lo que ha reclamado mayor seguridad, especialmente durante la noche, además de la instalación de una mampara para aislar al taxista del cliente.

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