"No hay nadie que no esté mirando el móvil en el transporte público, toda esa sobreestimulación hace que el cuerpo esté sin quererlo más cansado"
La psicóloga Macu Gortázar explica en 'Poniendo las Calles' las claves de la fatiga digital, el agotamiento mental y físico provocado por la hiperconexión
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La fatiga digital, ese cansancio provocado por vivir permanentemente conectados a pantallas y notificaciones, es un fenómeno cada vez más extendido. En el programa 'Poniendo las Calles' de COPE, Carlos Moreno 'El Pulpo' ha abordado esta creciente problemática junto a la psicóloga Macu Gortázar, quien ha arrojado luz sobre por qué nos sentimos así y cómo podemos gestionar mejor nuestra relación con los dispositivos.
Un 'síndrome de Estocolmo' con la tecnología
La experta describe la relación actual con la tecnología como un 'síndrome de Estocolmo', pues 'la necesitamos y a la vez, en algunos aspectos somos conscientes del daño que nos hace'. Aunque nos brinda oportunidades y nos permite ser más rápidos, el cerebro se ve sometido a una sobreestimulación constante, incapaz de procesar la ingente cantidad de información que recibe por múltiples vías.
La necesitamos y a la vez, somos conscientes del daño que nos hace"
Este agotamiento digital se manifiesta en que 'empleamos muchísimo más tiempo del que probablemente tenemos', lo que deriva en una sensación de estar 'digitalmente agotados', explica la psicóloga. Este fenómeno está impulsando a muchas personas a buscar una desconexión consciente para recuperar hábitos más saludables.
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El impacto físico y mental de la hiperconexión
Los factores psicológicos van 'muy de la mano de los físicos'. El dolor de cabeza o de ojos por el exceso de pantallas es un síntoma común. Gortázar relata una escena cotidiana que refleja esta realidad: 'yo el otro día, por ejemplo, cogía el transporte público, digo, y es que no hay nadie que no esté mirando el móvil'. Esta sobreestimulación, afirma, 'hace que nuestro cuerpo esté sin quererlo más cansado, físicamente más cansado'.
Cuando el cuerpo se cansa, genera una 'dosis extra de sustancias en el cerebro para poder combatir con ese cansancio', un efecto similar al que se observa en los niños cuando 'se han pasado de rosca'. En los adultos, esto provoca que pongamos el cuerpo a 'muchas revoluciones' y, de repente, caigamos 'exhaustos', lo que se traduce en falta de concentración, fallos en tareas diarias y una sensación de aburrimiento y vacío.
Esta hiperconexión también tiene un impacto directo en la ansiedad y la calidad del sueño. 'El cerebro le hemos puesto a tantas revoluciones que no, que llega un momento en el que no se sabe apagar', detalla Gortázar. Como un coche que sigue por la inercia, la mente sigue funcionando a pleno rendimiento cuando debería descansar, lo que dificulta conciliar el sueño y aumenta la carga mental.
El cerebro le hemos puesto a tantas revoluciones que no se sabe apagar"
Un adolescente mira su teléfono móvil
Claves para una desconexión consciente
Para combatir la fatiga digital, la psicóloga recomienda romper los 'automatismos', esas acciones que realizamos con la tecnología sin ser conscientes. Más que imponerse obligaciones, se trata de 'tener un poco de conciencia'. Medidas sencillas como evitar el uso constante de auriculares al caminar permiten 'aprender a disfrutar de las cosas que sí que están sin necesidad de meter más elementos que generan más ruido'.
Algunos hábitos prácticos incluyen dejar el móvil en la entrada al llegar a casa para crear una 'barrera física'. GGortázar insiste en la importancia de los límites: 'si es algo urgente llámame'. También es útil enfocarse en una sola tarea, como ver una película sin mirar el móvil, o cocinar sin la necesidad de tener un podcast de fondo, ayudando a que el cerebro no esté constantemente preocupado por la batería del móvil.
En el entorno laboral y familiar, el cambio debe ser cultural. Aunque existan políticas de desconexión, 'si no existe un cambio cultural' y no se ponen límites internos, no son efectivas. Con respecto a los hijos, Gortázar es clara: 'cuanto más tarde llegue la tecnología, mejor'. Subraya la importancia del ejemplo, ya que no se puede pedir a un niño que no use el móvil 'si yo el 60 o el 70 por ciento del tiempo que paso con ella lo tengo con el móvil delante'. Este es un debate clave para muchos padres sobre cuál es la edad ideal para el primer móvil.
En definitiva, como concluye la psicóloga, escuchar reflexiones sobre lo que 'en el fondo ya sabemos' puede ser el impulso necesario para 'acercarnos un poquito más a llevar la vida que en realidad queremos vivir', una vida menos saturada y más consciente.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.