"Aristóteles se interesó por esta especie porque no encontraba los órganos reproductores y lanzó la teoría de que se surgen por generación espontánea"

Un misterio que cautivó a Aristóteles y que hoy enfrenta su propia supervivencia: el épico viaje de la anguila europea desde el mar de los Sargazos a nuestros ríos

José Manuel Nieto

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La anguila europea, un animal que ha fascinado y desconcertado a los científicos durante siglos, es mucho más de lo que su esquiva apariencia sugiere. A pesar de ser más pequeña y menos carismática que las ballenas o los tiburones, su ciclo vital es una auténtica epopeya de la naturaleza. La bióloga e investigadora Estíbaliz Díaz, una de las mayores expertas en esta especie, ha desgranado algunos de sus secretos en el programa 'Poniendo las Calles' de COPE, de la mano de Carlos Moreno 'El Pulpo'.

La 'cuestión de la anguila': un enigma de siglos

Durante la entrevista, Díaz ha explicado cómo el misterio sobre la reproducción de la anguila se remonta a la antigüedad. "El primero que se interesó por la anguila fue Aristóteles", comentaba la bióloga. El filósofo, al no encontrar órganos reproductores en los ejemplares que estudiaba, llegó a la conclusión de que debían "surgir por generación espontánea". Esta teoría perduró debido a la singular biología de la anguila, ya que solo alcanza la madurez sexual completa en su viaje final de vuelta al mar de los Sargazos.

Otras teorías igual de imaginativas surgieron ante esta falta de información, como la creencia de que las anguilas nacían de "las crines de los caballos" o incluso de las gotas de rocío. Este enigma histórico fue bautizado como la "cuestión de la anguila", un rompecabezas que ha costado siglos de esfuerzo científico resolver.

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Anguila, anguila europea, anguila de río (Anguilla anguilla), retrato

El viaje épico de la anguila europea

La vida de la anguila europea comienza a miles de kilómetros, en el mar de los Sargazos. Desde allí, en forma de larva y valiéndose de las corrientes oceánicas, cruza todo el Atlántico hasta llegar a las costas de Europa y del norte de África. Se cree que esta increíble migración se originó cuando los continentes comenzaron a separarse, obligando a la especie a realizar viajes cada vez más largos desde su origen tropical.

Al llegar a la plataforma continental, las larvas transparentes sufren su primera metamorfosis, convirtiéndose en las conocidas angulas. Aunque muchas terminan en el Golfo de Vizcaya, sienten una "llamada del agua dulce" que las guía hacia el interior de estuarios y ríos. Algunas, no obstante, pueden completar todo su ciclo vital en aguas costeras.

Una vez en los ríos, las angulas se pigmentan y se transforman en la "anguila amarilla", fase en la que residirán durante varios años, creciendo y alimentándose. Este es el estado previo a convertirse en el apreciado manjar que ha motivado que figuras como el pescador de 'oro blanco' en Asturias pidan su protección. Finalmente, pasado un tiempo que varía según la latitud, sufre su último cambio.

La última etapa es la de "anguila plateada". El cuerpo del animal se adapta para el durísimo viaje de vuelta a casa: acumula grandes reservas de grasa, pues no volverá a comer, sus ojos se oscurecen para ver en las profundidades y desarrolla su aleta natatoria. Con esta forma, emprende su migración de regreso al mar de los Sargazos para reproducirse y, finalmente, morir.

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Anguilas europeas maduras frescas y crudas sobre hielo.

La nueva cuestión: al borde de la extinción

El enigma histórico ha dado paso ahora a uno más acuciante: la "nueva cuestión de la anguila", centrada en su conservación. Según ha alertado Díaz, "la anguila actualmente está clasificada por la IUCN como en Peligro Crítico", que es el paso previo a la extinción. Sus niveles de reclutamiento, es decir, la llegada de angulas a las costas, están "por debajo del 10 por 100 del histórico", una situación que ha impulsado iniciativas que buscan salvar a la anguila europea en ecosistemas como el Mar Menor.

La anguila actualmente está clasificada como en Peligro Crítico, el paso previo a la extinción"

Las causas de este declive son múltiples y complejas. Entre ellas se encuentran la sobrepesca, la pérdida de su hábitat por la desecación de humedales y la construcción de presas, la contaminación de las aguas y un parásito invasor de la anguila japonesa que afecta a su vejiga natatoria. A esto se suma el cambio climático, que altera las corrientes oceánicas y podría estar desviando a las larvas de sus rutas habituales.

La búsqueda de soluciones también ha supuesto un reto, casi tan complejo como comprender al extraño animal que habita el lago Enol. Aunque la Comisión Europea instó a crear planes de gestión, los resultados no son alentadores. En España, "ninguna comunidad autónoma alcanza el objetivo del 40% de escape", y la mayoría se sitúa por debajo del 10 %, lo que complica la recuperación de una especie que funciona como un único stock genético desde Marruecos hasta Noruega.

El camino hasta estas conclusiones también fue una odisea. El científico danés Johannes Schmidt dedicó más de una década a principios del siglo XX a buscar el lugar de nacimiento de la anguila, partiendo de una premisa: "donde encontremos la larva más pequeña, eso quiere decir que ahí nacen". Su perseverancia le llevó hasta el mar de los Sargazos, una teoría que no se ha confirmado definitivamente hasta hace muy poco gracias a la tecnología de seguimiento por satélite, aunque todavía nunca se ha encontrado allí un adulto reproductor o un huevo de anguila europea.

Donde encontremos la larva más pequeña, eso quiere decir que ahí nacen"

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.