Antonio (51), técnico en trabajo vertical: "No está bien pagado y tuve un accidente, estuve de baja cuatro meses y no me pagaron ninguno, me caí a seis metros"

Este oyente de 'Poniendo las Calles' cuenta en COPE su asombrosa carrera colgado de la Giralda y la precariedad que le obligó a cambiar de rumbo profesional

José Manuel Nieto

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Antonio, un oyente de 51 años del programa Poniendo las Calles de COPE, ha compartido con Carlos Moreno 'El Pulpo' la increíble historia de su vida laboral. Su testimonio es el de un trabajador que ha pasado de colgarse de los edificios más altos de Sevilla a encontrar una nueva vida en las marismas, un cambio forzado por la precariedad y un grave accidente.

Colgado de los edificios más emblemáticos de Sevilla

Durante años, la profesión de Antonio fue el trabajo vertical, una ocupación de alto riesgo que consiste en realizar mantenimientos en fachadas a gran altura. Su currículum incluye haber estado colgado en lugares tan icónicos como la Giralda, el estadio Olímpico, el estadio del Sevilla o las Setas de la Encarnación.

Lejos de sufrir vértigo, Antonio confiesa que disfrutaba de la altura: “contra más alto, mío”. Su trabajo más extremo fue en la Torre Sevilla, conocida popularmente como Torre Pelli, donde tuvo que subir a lo más alto de la grúa de construcción para instalar una bombilla de señalización para los aviones.

Los autobuses se veían más chicos que una caserillo"

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Técnico en trabajo vertical

Desde esa altura, la perspectiva de la ciudad era impresionante. "Los autobuses, por ejemplo, se veían como, yo qué sé, más chicos que una caserillo", recuerda Antonio. Las únicas fotos que tiene del momento se las hizo su jefe "con una lupa desde no sé dónde".

La precariedad y un accidente que lo cambió todo

Sin embargo, Antonio decidió dejar este trabajo por dos motivos principales. El primero, la remuneración, pues asegura que es una profesión que, pese al riesgo, no está muy bien pagada. "No te creas que está muy bien pagado, por eso lo dejé", afirma.

El punto de inflexión fue un accidente laboral. "Tuve un accidente y me caí a 6 metros", relata. Afortunadamente, no le pasó "absolutamente nada" grave, más allá de un tobillo inflamado que lo mantuvo de baja.

Estuve de baja cuatro meses y no me pagaron ninguno"

El verdadero problema vino después, cuando la empresa le dejó sin ingresos. "Estuve de baja cuatro meses y no me pagaron ninguno, me caí a seis metros", denuncia Antonio. Esta situación, que recuerda al calvario de otros trabajadores que se enfrentan a meses sin cobrar, fue lo que le empujó a buscar un nuevo camino.

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Dos técnicos en trabajo vertical limpian ventanas en un edificio de oficinas.

Una nueva vida en las marismas

Desde hace cinco años, Antonio ha cambiado las alturas por el agua. Ahora trabaja en la marisma de Alegría, donde su labor es fundamental para la agricultura de la zona. Se define como "bombero" porque su tarea es bombear agua para los cultivos, controlar los niveles de los canales y gestionar la presión según la demanda.

Aunque su trabajo actual, que le obliga a vestir de amarillo fluorescente por seguridad, es más tranquilo, también tiene su complejidad, sobre todo después de las lluvias, cuando debe gestionar el drenaje para evitar inundaciones. Es durante sus turnos de noche cuando escucha la radio, lo que le ha llevado a convertirse en un orgulloso 'ponedor' de Poniendo las Calles.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.