Los transportistas se hartan del boicot independentista: "Me planteo no coger ningún viaje más a Barcelona”

En Mediodía COPE conocemos las preocupaciones de un camionero que ha llegado este miércoiles al puerto de Barcelona

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 15:47

Medio millar de vehículos han tenido que pasar la noche atrapados en la Jonquera por los boicots de los independentistas catalanes. El tráfico en la zona se ha resentido y para sus acciones, los secesionistas han talado árboles y han formado barricadas con lo que pillaban. 

Durante estas últimas horas se han vivido auténticos momentos de tensión en esos tramo de autopista. Los transportistas han sido una vez más los grandes perjudicados. Horas y horas acumuladas de retrasos que provocan gran crispación.

De esa frustración de los que intentan hacer su trabajo, a la fiesta que se montan los radicales independentistas. Mientras unos pasan la noche atrapados, otros se montan la fiesta. Ayer el grupo Txarango, muy vinculado a la CUP, actuaba en plena AP-7.

En Mediodía COPE hemos podido hablar con Paco. Es camionero y conoce a la perfección las carreteras del norte de España. Este martes, a las cinco de la mañanam comenzaba su trayecto desde Valencia. Tiene un camión cisterna en el que transporta líquidos alimenticios. Su objetivo era llegar a la zona de París, para luego acudir a Barcelona. Las complicaciones puede tenerlas esta tarde, en la vuelta: “Ese es el problema, que tengo que descargar en el puerto”.

La ruta que más le conviene teniendo en cuenta sus paradas le lleva a cruzar la frontera por Irún. Paco se libró por poco de los cortes que se provocaron ayer en ese punto tras la llamada de los independentistas catalanes: “Lo que me han comentado es que se pusieron con coches particulares a circular a una velocidad muy reducida”, ha contado.  Todo ello agravado por el hecho de que en esa zona los camiones tienen restringidos los adelantamientos.

Los contratiempos que genera una situación como esta parecen bastante obvios: “Un montón de tiempo, consumo, contaminación. Nos están fastidiando la vida”, explicaba Paco. Su deseo es el de muchos compañeros: “Lo único que pedimos es poder trabajar”.

Esta misma tarde que pasar por la Junquera, y a pesar de que la situación parece estar un poco más calmada tiene varios temores: “Que se pongan a prenderme fuego o me ocasionen un accidente. A parte de eso yo tengo que satisfacer a un cliente. Esto es una bola que se va haciendo más grande”, relataba.

Las consecuencias a medio plazo no te van a sorprender. La reflexión que hace Paco se podría equiparar a la decisión que ya han tomado muchas empresas en los últimos meses: “Estoy pensando no volver a coger ningún viaje a Barcelona”.

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