La frase que salva la vida de miles de jóvenes en España: "Hola, ¿en qué te podemos ayudar?"
Una psicóloga de la Fundación ANAR detalla el alarmante aumento de llamadas de menores con ideas suicidas y graves problemas de salud mental desde la pandemia
Madrid - Publicado el
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La conversación arranca con un cercano "¿Hola, en qué te podemos ayudar?". Al otro lado de la línea de ayuda de la Fundación ANAR, una psicóloga como Shauri Molina se prepara para escuchar. El año pasado, la fundación ayudó a cerca de 20.000 niños y adolescentes, de los cuales más de la mitad contactaron por problemas de salud mental. De ellos, casi 6.000 presentaban una conducta suicida. En una entrevista en Mediodía COPE, Shauri Molina ha explicado cómo es el trabajo diario en este servicio gratuito y confidencial que se ha vuelto más crucial que nunca.
Casos "más graves y complejos"
Los datos del INE consolidan una realidad devastadora: el suicidio es la principal causa de muerte no accidental en jóvenes y adolescentes de 15 a 19 años en España. Una estadística que en ANAR perciben a diario. "Vemos que los problemas son más graves, más complejos, más urgentes, independientemente de que haya mayor volumen de contacto", ha señalado Molina. La profesionalidad del equipo, compuesto por psicólogos, abogados y trabajadores sociales, es clave para detectar el más mínimo riesgo.
Depresión y ansiedad, cerca de los adolescentes
La violencia, en el foco del problema
A menudo, los problemas de salud mental son solo la punta del iceberg. "El hecho de que un niño nos hable de una conducta suicida, nos está informando de que algo en su entorno no está yendo bien", ha afirmado la psicóloga. Al explorar, surgen situaciones de violencia de género, maltrato intrafamiliar, adicciones o acoso. De hecho, la media es de 5,5 problemas por cada menor que llama, tratando también casos de autolesiones, ansiedad o depresión.
Un "traje a medida" para cada llamada
La fundación huye de las etiquetas y los protocolos rígidos. "No hay un caso igual que otro, todos los casos son diferentes, y además son meritorios de ser tratados de forma adaptada", ha insistido Molina. El equipo de psicólogos orientadores, apoyado por abogados y trabajadores sociales, ofrece un traje a medida para cada niño, niña o adolescente. "Nos centramos en lo que ese niño necesita, en por qué nos está llamando", ha añadido.
El sistema de ayuda se estructura en tres niveles de intervención. El primero es la orientación psicológica directa. Si no es suficiente, se pasa a un segundo nivel de derivación, facilitando al menor una guía de recursos externos adaptada a su caso. El tercer nivel se activa en situaciones de crisis o riesgo, donde la coordinación con otros organismos es fundamental para proteger al menor.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.