En 'La Tarde'

"Sigue luchando, nunca te rindas y siempre fuerte"

Hablamos con Francisco Ráez, padre de Pablo, que ha recibido esta mañana la "C" de oro que el Club de la Comunicación le ha otorgado a título póstumo a su hijo 

 

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Redactor de cope.es

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 19:00

"Al hablar de Pablo la gente se enternece, les llena de amor". Aquel chico malagueño que nos dio a todos una lección de vida. La importancia que tenía donar médula. Lo hizo a través de las redes sociales, a través de vídeos en los que contaba su día a día en el hospital mientras luchaba contra la leucemia. Su cuenta de Instagram era un clamor, el poder que había despertado en la sociedad era inmenso. Con el teléfono en la mano se propuso un objetivo: llegar al millón de donaciones. Era raro el día que no le veíamos con una sonrisa de oreja a oreja. Nunca perdía el optimismo, ni siquiera cuando rechazó el trasplante al que fue sometido en noviembre de 2016. Gracias a él entendimos mejor su enfermedad. Nos hizo ver que donar médula era muy fácil. 

"Él pensó que el cáncer no iba a cambiar su vida. Era lo normal para él"

Esta mañana el Club de la Comunicación ha otorgado a título póstumo la "C" de oro a Pablo Ráez. Un premio que ha recogido su padre, Paco Ráez.

En 'La Tarde' hemos tenido la oportunidad de hablar con él: "He tenido la oportunidad de ver toda su transformación, como se hizo adulto y venció el miedo". Unos padres que se vieron sorprendidos cuando Pablo les dijo que iba a mostrar su vida a la gente: "Él pensó que el cáncer no iba a cambiar su vida. Era lo normal para él" . Eso sí, era muy pudoroso en todo lo que mostraba: "No quería dar nunca una visión triste ni dar pena. Lo que hizo fue demostrar su mejor cara".

ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA | Paco Ráez en 'La Tarde' 

Siempre intentaba sacar una sonrisa al que tenía al lado y tranquilizar a todos: "Nos ayudó todo el tiempo, incluso cuando fue consciente de que no había solución era un bálsamo". Un chico muy bromista, de vez en cuando le gustaba gastar alguna broma en el hospital: "En el hospital todo el mundo lo quería, incluso llamaba a las 3 de la mañana a las enfermeras diciendo que quería una pizza doble". 

Un padre que se muestra muy orgulloso de su hijo: "Nadie está dispuesto a pagar ese precio pero ahora trato de disfrutarlo recorriendo toda España. En todos los sitios es igual, cuando la gente habla de Pablo, les sale del corazón". Ha copiado el modelo de su hijo, ahora su presencia es mucho más visible para su padre que cuando estaba mal. 

El reto un millón es todo un éxito: "Su campaña ha podido funcionar porque había una estructura previa. Los plazos al principio eran muy lejanos y Pablo los ha acelerado. Ha conseguido que la edad de la donación baje. Ha modificado eso y sobre todo que los jóvenes se hayan movilizado en el acto de comprometerte con la sociedad".

Y lo más importante es que demostró que el proceso para donar es muy sencillo: "Ya todo el mundo sabe que es una analítica. Quien salva una vida, salva el mundo entero". 

"Sigue luchando, nunca te rindas y siempre fuerte" Pablo Ráez

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