Nicolás Olea, experto en tóxicos ambientales: "Consumimos 5 gramos de microplásticos cada semana, el equivalente a una tarjeta de crédito"
Invisible pero omnipresente, esta crisis afecta ya de forma directa a nuestra salud y se infiltra en nuestros órganos vitales sin que seamos conscientes de ello
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El médico y profesor emérito de la Universidad de Granada ha alertado en el programa La Tarde de COPE, presentado por Pilar García Muñiz, sobre los riesgos de estas partículas invisibles que se acumulan en el cerebro, el corazón y otros órganos. España es el cuarto país europeo que más plástico consume y el segundo que más vierte al Mediterráneo.
Una amenaza invisible en nuestro día a día
Cada semana, sin apenas percibirlo, los españoles ingieren el equivalente a una tarjeta de crédito completa en forma de microplásticos. Son aproximadamente 5 gramos o unas 2.000 diminutas piezas que pueden infiltrarse en el cerebro, el corazón y la piel, según ha alertado el doctor Nicolás Olea durante su intervención en COPE.
"Lo curioso es que nosotros mismos generamos estos residuos plásticos sin ser conscientes", ha señalado la presentadora del programa al introducir un tema que afecta directamente a millones de personas.
El origen cotidiano de los microplásticos
Los microplásticos proceden de fuentes insospechadas de nuestra rutina diaria. Ismael Olmedo, experto en tecnología de captación de microplásticos y CEO de Catoplastic, ha explicado durante el programa que estas partículas se generan en actividades tan comunes como lavar la ropa o conducir.
Su empresa ha desarrollado un sistema pionero capaz de capturar el 90% de las partículas de aguas residuales en un proyecto piloto con el Canal de Isabel II. Sin embargo, el gran obstáculo no es tecnológico, sino legislativo.
Tecnología ya la tenemos y lo que esperamos es un impulso por parte de las administraciones tanto a nivel legislativo que fuerce un poco la obligación de incluir estos procesos técnicos"
CEO de Catoplastic
Actualmente, la normativa solo obliga a medir la presencia de microplásticos, pero no a eliminarlos. Mientras tanto, cada día llegan al agua 14 millones de toneladas de estas partículas, una cifra que no deja de aumentar.
Microplásticos en un charco costero
Las tres vías de exposición humana
El doctor Olea, uno de los mayores expertos en disruptores endocrinos y exposición a tóxicos ambientales, ha explicado que existen tres vías principales de contaminación. La digestiva es la más importante, a través de envases alimentarios y botellas de agua. Le sigue la respiratoria, con micropartículas procedentes del desgaste de neumáticos. La tercera es la dérmica, principalmente por cosméticos.
Para la exposición humana probablemente la vía digestiva es la más importante, es decir, lo que entra como contaminante en el alimento o en el agua"
Universidad de Granada
La Unión Europea prohibió en septiembre de 2023 que se siguieran añadiendo microplásticos en la formulación de cremas cosméticas con efecto abrasivo, un primer paso en la regulación de este problema.
Inflamación cerebral y riesgo de Alzheimer
Los efectos de estas partículas en el organismo dependen de su tamaño. Los microplásticos, de menos de medio centímetro hasta unas pocas micras, se depositan en la superficie de las células intestinales o respiratorias y producen inflamación.
"Siempre que hablo con mis compañeros de digestivo, que están tan preocupados por la inflamación intestinal, les digo: tenéis que empezar a tener en consideración como una causa el acúmulo de plásticos en la pared intestinal", ha advertido el experto.
Pero el verdadero peligro llega con los nanoplásticos, partículas menores de 20 micras que pueden introducirse en las células y viajar por el torrente sanguíneo hasta cualquier órgano, incluidos el cerebro, el hígado, el riñón e incluso la placenta.
Se produce dentro de las células cerebrales inflamación, estrés oxidativo, mecanismos que en algunos casos conducen a problemas importantes cerebrales como Alzheimer o demencia"
Universidad de Granada
Estudios recientes en biopsias cerebrales, principalmente norteamericanos, han revelado que las concentraciones de microplásticos en el cerebro pueden ser más altas que en otros órganos, especialmente en personas más jóvenes, lo que indica una mayor exposición en las generaciones del siglo XXI.
El peligro de reutilizar botellas de plástico
Uno de los hábitos más extendidos y perjudiciales es rellenar las botellas de agua de plástico. El doctor Olea ha sido contundente al respecto: "No está aconsejado rellenar una botella de plástico una vez y otra vez". El plástico, cuanto más se usa, más componentes libera, no solo en forma de micro y nanoplásticos, sino también componentes químicos como el antimonio en el caso del PET.
El plástico más usado, más sometido a tensión, por ejemplo en el lavado sucesivo en un lavavajillas, libera más partículas cuanto más viejo es"
Universidad de Granada
El experto recomienda agua de grifo- de buena calidad en España- y envases de cristal.
El desafío de la medición
La cuantificación presenta un reto único. No se trata solo de peso, sino de número de partículas. "Se puede hablar de tres mil microplásticos o trescientos mil nanoplásticos, y eso es muy serio", ha explicado Olea. Ese número enorme puede tener una difusión inmensa en el organismo.
Una revisión de Nature recopila apenas treinta estudios sobre el tema. Cuando hace cinco años comenzaron las publicaciones, todo parecía controlado. Pero al detectar nanoplásticos, incluso en el núcleo celular, los números se han disparado de forma alarmante.
¿Se pueden eliminar?
Los microplásticos no absorbidos terminan en las heces, según estudios en 14 países. Pero no se sabe cuántos nanoplásticos se eliminan. No se han detectado en orina, lo que sugiere que el sistema renal no permite su expulsión. Especialmente preocupante es su presencia en leche materna, que significa exposición directa del bebé. Recomendaciones prácticas
El experto aconseja no reutilizar botellas de plástico, usar envoltorios de papel en frutas y verduras, ventilar espacios cerrados y sustituir envases de plástico por vidrio o acero inoxidable. Gestos sencillos en un entorno donde los microplásticos nos rodean constantemente.
la urgencia de legislar
España tiene la tecnología para eliminar microplásticos de aguas residuales, pero falta un marco legal. La llamada del doctor Olea es clara: "Si no sale de la radio, no sale a ningún sitio". La concienciación social es imprescindible para impulsar cambios legislativos.
El reto es doble: desarrollar sistemas de medición más precisos y crear leyes que obliguen a actuar. Cada semana sin regulación equivale a millones de tarjetas de crédito invisibles circulando por nuestro organismo y el de las generaciones futuras.