Boletín

Juan Solo: "Cuatro elefantes y un ladrón bueno"

La particular visión de la actualidad de Juan Solo

Audio

 

La TardeMadrid

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 17:58

¿A ti te decían cosas como: anda, anda que eres un trato, de este niño no hay quien haga carrera...? Y otro clásico: este crío es incorregible. Esto lo dices como con cariño.

Pues del protagonista de esta noticia podemos decir: es que es incorregible. Prepárate porque nos vamos a Vigo.

¡No, no! Abel Caballero no tiene nada que ver con esta noticia. ¡Hay vida después de Abel Caballero!

Alcalde, sigue poniendo bombillas para Navidad porque el protagonista de esta historia es un ladrón.

Ojo que podemos estar ante una de las noticias de la temporada. No exagero. Decidid vosotros. Tenemos un ladrón de yates, en Vigo y a un juez con buen corazón.

El juez decide darle una segunda oportunidad y le ofrece evitarle el ingreso en prisión para cumplir tres años de condena si el ladrón se compromete a no robar más.

Se ve que el juez se compadeció de él. Lo que no imaginaba su señoría era que estaba ante uno de esos casos de... este chico es incorregible.

O sea, elude la cárcel de milagro y el día que va a firmar el acuerdo judicial le roba el móvil a la secretaria del juzgado.

Y atención porque, aunque todo fue muy rápido, fue capaz de improvisar un elaborado plan de fuga en el mismo juzgado.

Pues tengo una noticia aún más bonita. Habla de políticos y elefantes. Canción insoportable donde las haya.

En Dinamarca han prohibido el uso de animales en los circos. En todo el país solo quedaban 4 elefantes trabajando en circos. Lara, Djungla, Jenny y Ramboline.

Atención a Ramboline porque es problemática: ella no, el nombre.

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, estaba informando al parlamento danés sobre la adquisición de los cuatro paquidermos de circos para proporcionarles un retiro tranquilo.

¿A que así estaba todo claro? Pues ella se empeña en dar los nombres de los elefantes y ahí, la lía.

Se recupera un poco y dice que también han salvado al mejor amigo de Ramboline el camello Alí.

Da gusto que, por una vez, hablemos de políticos que se ríen, que demuestran sentimientos. Ya estamos un poco hartos de tanta mentira, tanto mangar y tanto engañar.

¿No sería así mucho mejor? Pues poneos a ello ya. Y no digáis que es imposible.

Lo más