Hogares sin suciedad: Estos son los lugares de tu cocina en los que más microbios se acumulan
La presencia de pequeños microorganismos es un mal necesario para nuestro día a día que, en la mayoría de las ocasiones, no genera problemas de salud, pero hay excepciones

Hogares sin suciedad: Estos son los lugares de tu cocina en los que más microbios se acumulan
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Vivimos una época en la que lo que considerábamos normal saltó por los aires a causa de un virus, el coronavirus. Este agente infeccioso seguramente llevaba mucho tiempo entre nosotros, pero hasta que se desató la pandemia no había tomado contacto con el hombre. Y es que parece casi seguro que la Covid- 19 empezó a extenderse entre las personas a partir de que alguien comió carne de algún animal que portaba el citado virus.
A estas alturas de la vida, y precisamente después de la experiencia de la pandemia, resulta fundamental darse cuenta de lo importante que es ser conscientes de la salubridad de nuestros entornos; de ser conscientes de la trascendencia que puede tener un hecho tan esencial como es el de alimentarnos. Atendiendo a esto, debemos prestar atención a las condiciones y el estado de lo que comemos puede influir directamente en nuestra salud y en ocasiones puede llegar a afectarla con severidad.
Lo que muchos desconocen es que, a pesar de la limpieza que suelen tener siempre las cocinas, son estos lugares los que más cantidad de microorganismos depositan en su interior. Todo esto ocurre básicamente porque es en estos emplazamientos del hogar donde manejamos alimentos, especias y todo tipo de objetos que interactúan de primera mano con toda la comida.
Estropajos, paños, cuchillos, peladores o tenedores, se convierten en el blanco perfecto para millones de microbios transformados en bacterias. Raúl Rivas González es catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca, y ha acompañado a Pilar Cisneros y Fernando de Haro en 'La Tarde' para tratar de identificar estos puntos tan complejos de higiene. "Los microbios están en todas partes y nos causan problemas", indica el experto.
No solo eso, sino que además destaca que herramientas como "paños o bayetas" contienen una cantidad muy alta de contaminación, ya que ahí se produce la denominada "contaminación cruzada". "Es en esos lugares donde perduran y resisten restos de materia", por lo que resisten mejor en las superficies.
Comer seguro comiendo seguro y siguiendo el manual de buenas prácticas que nos enseñaron a practicar nuestros padres y abuelos para no jugárnosla —tanto en casa como en el restaurante, la playa, el campo o la oficina—, y manteniendo los máximos cuidados posibles para prevenir sustos mayores que podrían causarnos problemas mayores y circunstancias más difíciles.
El extractor, otro punto clave
Su limpieza es algo vital que se puede realizar de manera sencilla y sin necesidad de tocar con las manos. Podemos hacerlo con uno de los utensilios que tenemos más a mano precisamente en la cocina. Podemos coger dos ollas y ponerlas a hervir agua con bicarbonato de sodio. De esa manera, los propios vapores entrarán por dentro del extractor si lo encendemos. Debemos mantener al menos durante una hora este procedimiento hasta que comience a caer la grasa desde las campanas.
Pasada la hora debemos apagar el fuego y retirar las ollas. Eso sí, debemos tener cuidado de cubrir la placa o los fuegos con papel absorbente para que no se impregnen de la suciedad que cae del extractor. Tampoco debemos olvidarnos de pasar una bayeta húmeda e, incluso, usar un cepillo con la mezcla de bicarbonato y agua en las zonas que haya quedado más suciedad.



