Gabriel, maquinista jubilado: "Es una degradación absoluta del servicio en los últimos tres o cuatro años"
Tras los 47 muertos en Adamuz y Yelida, el sector clama por un cambio estructural en la seguridad y el mantenimiento para frenar el colapso de la red
Madrid - Publicado el
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La paciencia de los trabajadores del sector ferroviario ha llegado a su límite. Tras los accidentes mortales de Adamuz (Córdoba) y Yelida (Barcelona), que se saldaron con 47 víctimas mortales, el Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (SEMAF), junto a otros sindicatos mayoritarios, ha convocado una huelga general para los días 9, 10 y 11 de febrero. La protesta busca forzar un cambio estructural en un sistema que, según denuncian, sufre una grave falta de inversión en seguridad y mantenimiento.
Crónica de un colapso anunciado
Este paro es la culminación de años de advertencias desatendidas. Los maquinistas y el personal de a bordo llevan tiempo reportando incidencias graves, desde grietas en trenes Talgo que obligaron a retirarlos, hasta intensas vibraciones en las líneas de alta velocidad. Fuentes del sector apuntan a que la convivencia de trenes ligeros, como el Talgo, con modelos más pesados de nuevos operadores (Ouigo y Iryo) está sometiendo a las vías a un estrés para el que no fueron diseñadas, provocando deformaciones y un deterioro acelerado.
Es una degradación absoluta del servicio en los últimos tres o cuatro años"
Maquinista
Uno de los vagones del tren Iryo que descarriló, a 20 de enero de 2026, en Adamuz, Córdoba
La situación ha sido calificada por veteranos del sector como una “degradación absoluta” en los últimos cuatro años, como señala Gabriel García Martínez, maquinista jubilado con más de 40 años de experiencia. A los problemas de infraestructura se suma la falta de personal de supervisión, la carencia de repuestos para los trenes y una plantilla insuficiente para atender las necesidades del servicio.
Negociaciones sin acuerdo
A pesar de que se han mantenido tres reuniones con el Ministerio de Transportes, liderado por el ministro Óscar Puente, los sindicatos mantienen la convocatoria. Aunque reconocen un mejor enfoque en el diálogo, afirman que las promesas no son suficientes. Los trabajadores exigen garantías firmadas de que se acometerá un plan de choque estructural para revertir la situación.
La convocatoria de huelga se mantiene, ya que no contamos con las garantías para asegurar el cumplimiento"
Portavoz de SEMAF
Así lo confirmaba Diego Martín, portavoz de SEMAF, a la salida del último encuentro: “La convocatoria de huelga se mantiene, ya que de momento no contamos con las garantías que nos permitan asegurar el cumplimiento de las reivindicaciones que efectuamos”. El objetivo, insisten, es lograr un “cambio estructural en la seguridad y calidad ferroviarias” que vaya más allá de medidas puntuales.
Impacto de la huelga: 955 trenes cancelados
La huelga, que secunda todo el personal del sector (maquinistas, interventores, personal de mantenimiento y de a bordo), afectará a todas las operadoras y tipos de tren. Solo Renfe ha anunciado la suspensión de 955 trenes de media y larga distancia. Los servicios mínimos fijados por el ministerio son del 73% en trenes de alta velocidad (AVE) y del 65% en Cercanías en hora punta, cifras que anticipan un considerable impacto en la movilidad de miles de viajeros durante tres días.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.