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La foto: "Que se líen los moralistas"

Fernando de Haro cierra hoy el programa con una foto de La Vanguardia

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Fernando de Haro

'La Tarde'

Madrid

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 19:06

La foto que me ha llamado la atención la publica La Vanguardia. Dicen las crónicas que el instante que me ha cautivado ha provocado muco ruido. En el centro de la imagen hay dos mujeres, una mujer negra y una mujer blanca. La mujer negra tiene el pelo recogido en el moño, es una mujer coqueta, luce un collar de perlas de tres vueltas y pendientes de nácar. La mujer blanca, a la que no se le ve la cara gasta mechas elegantes. La negra, que llega toga, ha extendido sus brazos hasta los homoplatos de la blanca y la está abrazando. Un abrazo discreto, contenido. La mujer negra es juez, es la señora juez Tammy Kemp, y acaba de condenar a 10 años a la mujer blanca, una mujer policíaa, por ma tar a un negro.

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El juzgado de la juez Tammy Kemp se ha convertido en el juzgado de los abrazos. La juez, tras pronunciar la sentencia, abrazó a los familiares de la victima que estaban desolados. Y el hermano de la víctima quiso abrazar a la mujer policía que había cometido el asesinato para decirle que no le deseaba nada malo. La asesina había confesado su crimen y el hermano de la víctima no quería cargar con ese fardo que supone el mal sufrido, quería soltar lastre, no encadenarse al laberinto del propio dolor, al pasado. El hermano de la víctima quería tener futuro y por eso abrazó a la asesina de su hermano. Pero faltaba el tercer abrazo, el que retrata la foto. La polícia asesina le pidió un consejo a la juez negra que le acababa de condenar y la juez negra le leyó una cita bíblica y se levanto para tomarla en sus brazos. La señora juez Tammy Kemp ha explicado que la mujer policiía blanca ha cometió un acto horrible aunque añadió que ninguno de nosotros somos lo que hemos hecho, lo que hemos hecho mal. Y ahora los moralistas discuten y se lían con esta historia de negros y blancos, los moralistas discuten escandalizados porque se hacen muchos líos con esta cadena de abrazos entre victimas, asesinos y jueces. Que se líen los moralistas, yo lo que veo es dos mujeres abrazándose. 

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