"Está demostrado que invertir en oro es seguro, siempre se revaloriza y no depende de gobiernos ni decisiones empresariales"

El economista José María Camarero analiza en 'La Tarde' por qué es una inversión segura a largo plazo mientras los artesanos luchan ante la subida de su precio

Beatriz Calvo

Madrid - Publicado el

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El oro nunca falla como valor refugio, especialmente cuando el mundo tiembla por la incertidumbre. Esta máxima ha sido analizada en 'La Tarde' de COPE, donde Pilar García Muñiz y el experto en economía José María Camarero han desgranado el doble filo del metal precioso: una inversión segura para muchos y una amenaza para oficios tradicionales que dependen de él.

El oro, una inversión segura a largo plazo

Camarero ha explicado que el oro es un activo completamente diferente a otros productos financieros. "Estamos hablando de algo físico", ha señalado, lo que le otorga un respaldo tangible frente a "esas cosas tan etéreas que están ahí en el mercado y que no sabemos muy bien qué son". Esta naturaleza física lo desvincula de las decisiones de gobiernos y empresas, proporcionando una seguridad única al inversor.

Históricamente, el oro "ha demostrado casi siempre, sobre todo en las últimas décadas, que es un valor que siempre sube, que se revaloriza". Camarero ha insistido en que, pese a fluctuaciones puntuales como las vistas recientemente, su tendencia a largo plazo es ascendente, consolidándolo como una inversión sólida y fiable.

El oro es refugio, y por lo tanto, las subidas a largo plazo están garantizadas"

José María Camarero

Periodista experto en economía

El motivo de fondo de esta escalada de precios, según el economista, no reside únicamente en la guerra o la inestabilidad geopolítica, sino en una causa más estructural: "la gran deuda pública" de las economías occidentales y la inflación que erosiona el poder adquisitivo. Ante este panorama, ha sentenciado Camarero, "el oro es refugio, y por lo tanto, las subidas a largo plazo están garantizadas".

La cruz de los artesanos

Mientras los inversores buscan seguridad, los artesanos que trabajan con oro viven la otra cara de la moneda. El precio en España ronda los 140 euros el gramo, cerca de sus máximos históricos y un 60% más caro que hace un año. Esta situación ha provocado que, aunque la venta de joyas heredadas sigue siendo mayoritaria, cada vez más gente acuda a las tiendas a comprar lingotes, como apuntaba el experto en compraventa de oro, Isaac Sánchez.

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Lingote de oro

Esta subida impacta directamente en talleres como el de Emilio León, orfebre cordobés, que intenta "aguantar un poco el tirón, como toda pequeña empresa hace, para no dejar al cliente con un problema". Sin embargo, la presión es tal que se han visto forzados a cambiar las reglas del juego para poder sobrevivir.

La solución ha sido modificar los presupuestos. León ha explicado que ahora incluyen una cláusula que antes era excepcional: "Se especifica que en caso de que la cotización al día de la entrega del trabajo haya subido el precio, se modificara el presupuesto". De esta forma, si el material sube, el cliente paga más.

El caso del dorador Paco Pardo es aún más dramático. Su taller, especializado en la restauración y el dorado de pasos de Semana Santa y arte sacro, se enfrenta a pérdidas directas. "Toda esta subida que ha habido desde el año pasado hasta aquí la ha tenido que soportar el taller y la mano de obra del taller", ha lamentado en 'La Tarde' de COPE.

Toda la subida de los últimos meses la ha tenido que soportar el taller"

Paco Pardo

Dueño de un taller especializado en la restauración y el dorado de pasos de Semana Santa

El problema se agrava con los presupuestos cerrados desde hace años. Renegociarlos es la única salida, ya que continuar con los precios pactados es inviable. "Si continuamos con ese trabajo, pues prácticamente nos vamos a ver obligados al cierre", ha afirmado Pardo, quien ha aguantado "todo lo que he podido" para no afectar a sus clientes, principalmente las hermandades.

Pardo se niega a bajar la calidad del oro de 23 y tres cuartos de quilates que utiliza. "En nuestro caso preferimos no hacerlo", ha sostenido, aunque eso signifique que algunos trabajos no se puedan llevar a cabo. La principal incertidumbre ahora es saber qué hermandades podrán asumir el nuevo coste tras la Semana Santa.

Un impacto más allá de la artesanía

Además, José María Camarero ha advertido que el efecto dominó no se detiene en los orfebres. "La subida del oro arrastra al resto de metales, la plata, el aluminio", ha explicado. Esto tiene una repercusión directa en la fabricación de productos de consumo masivo como "coches" o "aparatos electrónicos", por lo que el impacto puede llegar a todos los ciudadanos.

Finalmente, el economista ha destacado otra derivada económica: el aumento de las primas de los seguros vinculados a la joyería. Al valer más el oro, las joyas incrementan su valor y, por tanto, "asegurar esas joyas también vale más". Se trata de un efecto más de una crisis que, con el oro como protagonista, demuestra tener un alcance mucho mayor de lo que parece a simple vista.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.