"Hacer 7 horas y media en bus de madrugada es la única alternativa. Un viaje en coche Coruña-Madrid son más de 115 euros y en tren, mínimo 70"
Precios disparados en transporte y alojamiento, huelgas en aeropuertos y una infraestructura deficiente marcan unas vacaciones donde moverse es una carrera de obstáculos
Madrid - Publicado el
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El viaje de siete horas y media en autobús de madrugada desde La Coruña a Madrid que ha tenido que hacer un joven gallego esta Semana Santa es el reflejo de las dificultades que afrontan millones de españoles para viajar en estas fechas.
Con 17 millones de desplazamientos previstos, la falta de alternativas económicas en tren y avión, sumado al coste del coche particular, convierte el moverse por España en una auténtica odisea.
Interior de un autobús
La Semana Santa más cara de la historia
En su sección semanal en 'La Tarde', el periodista experto en economía José María Camarero ha sido tajante al confirmarlo: “Es la Semana Santa más cara de la historia”. Según ha explicado, la inflación acumulada durante los últimos años y la pérdida de poder adquisitivo, que todavía no se ha recuperado de las crisis recientes, provocan que todo sea más difícil de pagar.
Es la Semana Santa más cara de la historia"
Periodista experto en economía
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Con un gasto medio por persona que ronda los 600 euros y subidas de entre el 10% y el 15% respecto al año pasado, los españoles se ven obligados a recortar gastos. Camarero ha señalado que un factor clave es la inflación del turismo, impulsada por “turistas de otros países que tienen rentas mucho más altas” y que elevan los precios para todos, obligando a los nacionales a buscar opciones como apartamentos en lugar de hoteles.
A pesar del encarecimiento generalizado, la gente no ha dejado de viajar. El experto apunta a un cambio sociológico derivado de la pandemia. “El shock social fue de tal calibre en aquel momento, que ya no nos lo pensamos tanto a la hora de intentar disfrutar”, ha explicado Camarero, lo que se refleja en una fuerte demanda turística que no disminuye como se esperaría en un contexto de precios altos.
El shock social fue de tal calibre en aquel momento, que ya no nos lo pensamos tanto a la hora de intentar disfrutar"
Periodista experto en economía
El combustible, un gasto descontrolado
Llenar el depósito se ha convertido en un lujo. Con la gasolina en torno a 1,70 euros y el diésel cerca de 1,85, los conductores notan el golpe en sus bolsillos. “130 euros me costó llenarla, y hace un mes, con 90 o 100, lo llenabas”, lamentaba un transportista en el programa, mientras otros ciudadanos califican los precios de “locura”.
Camarero ha advertido que la bajada del IVA sobre los carburantes ya “se está empezando a comer bastante” la subida de la materia prima, especialmente en el diésel. El experto anticipa que, con el aumento del consumo en Semana Santa, es probable que “en pocos días, si no hay nada que lo remedie, volveremos a ver cómo la bajada del IVA se la ha comido la subida de los precios”.
Huelgas e infraestructuras deficientes
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A la escalada de precios se suma una huelga indefinida del personal de tierra de Groundforce en aeropuertos clave como Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat. Aunque los servicios mínimos amortiguan el impacto, se han registrado retrasos puntuales y situaciones como la de seis aviones que han despegado de Barajas sin el equipaje de sus pasajeros.
José María Camarero ha conectado estos problemas con una decisión política de fondo: la priorización del gasto corriente sobre la inversión a largo plazo. Según el experto, esta falta de inversión en infraestructuras es la que ahora “estamos pagando” en forma de carreteras en mal estado y un servicio ferroviario deficiente.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.