Programa - La Noche

La Noche

Con Adolfo Arjona

Lunes a viernes de 01:30h a 04h

    • item no encontrado
    • item no encontrado
    • item no encontrado
    • item no encontrado

Mito caído: un año en la vida de un perro no equivale a siete de un humano

 La etapa de cachorro de nuestra mascota dura mucho menos que la niñez humana

 

COPE.ES

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 11:50

Siempre hemos escuchado que un año en la vida de un perro equivale a siete en la vida de un humano, sin embargo, ¿es realmente cierta esta equivalencia? ¿Por qué la infancia de nuestras mascotas no es tan larga como creemos y la vejez es tan abrupta? Si tu perro tiene dos años, no significa que tenga la misma edad que un adolescente de 14. Esto es un mito. El ciclo vital de los perros no tiene nada que ver con el de los seres humanos. 

 La etapa de cachorro de un perro dura mucho menos que la niñez humana. Según los expertos, los primeros cuatro meses son fundamentales para su desarrollo y sobre todo para la educación del animal. "En las 16 primeras semanas es la etapa del aprendizaje por excelencia. Donde debemos insistir más en su educación, modelar su comportamiento y carácter y habituarlo a cualquier entorno o convivencia con otros animales", explica José Luis Blázquez, veterinario y socio fundador de Openvet, Centros Veterinarios. 

Según la raza y sobre todo el tamaño, un año de algunos perros puede suponer hasta 15 años de un humano. Aunque lo recomendable no es tomarlo siempre al pie de la letra. Pero, ¿cuándo es adulto un perro? Es muy difícil delimitar “hasta aquí es joven, a partir de aquí ya es adulto”, pero, por norma general, cuando el perro tiene un año ya está formado para la vida adulta. "Ya es sexualmente maduro y, aunque su carácter es algo infantil hasta el año y medio, es prácticamente ya un adulto". 

Si tu perro supera los 50 kilos de peso y tiene más de seis años resulta conveniente llevarlo al veterinario al menos una vez al año. Su salud puede verse mermada en caso de no hacerlo. Observa si tu mascota pierde el apetito o presenta problemas de visión, si de repente cambia de actitud y cada vez está más triste. Afortunadamente los cuidados ahora son mucho mejores que años atrás lo que permite que podamos alargar la vida de nuestro amigo más fiel. 

Lo más