Iñaki Carranza, una vida coronando los picos más altos del mundo

El montañero español ha estado en varias de las cimas más famosas del planeta.

Ha viajado por los distintos continentes.   COPE,ES

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Corrían los primeros años de la década de los 80 cuando Iñaki protagonizó su primera expedición. Quizá por entonces era un sueño para él escalar el Kilimanjaro, el Olimpo, el McKinley, el Aconcagua, el Mont Blanc, el Himalaya... Quizá aquel, entonces joven e intrépido, montañero vasco soñaba con coronar todas esas cimas. Pero los años convirtieron el sueño en realidad. Iñaki Carranza es un hombre que ha estado infinidad de veces en la cima del mundo... en distintas cimas del mundo.

“He tenido que prepararme de muy distintas maneras; hay que aclimatarse de forma distinta según la cima. Aunque un mínimo de preparación física siempre se necesita”, aclara Carranza sobre quién puede ser montañero y no.

Además, al ser preguntado sobre cómo se preparó para subir a uno de los picos más reconocidos del mundo, el Kilimanjaro, Carranza respondía que “no tiene demasiado problema, es prácticamente un recorrido de senderismo en altura. No tiene dificultades técnicas, sólo se necesita aclimatación a los más de 8 mil metros de altitud que conlleva”.

Asimismo, la preparación para alcanzar estas alturas también es muy importante. Y para eso, estar seguro de nosotros mismos es fundamental: “Lo importante es dejar pocas cosas sujetas a la improvisación, aunque van a ocurrir, pero para tenerlo lo más controlado posible. Hay que contar con el factor suerte también”.

Por otra parte, Iñaki Carranza recuerda como si fuera ayer su primera gran aventura, de 1982. “Fue el Mont Blanc, considerado entonces el techo de Europa. Sólo por salir de España, para mí era una ilusión. Lo hicimos con buen tiempo y me dejó una impresión gratísima”.

Entre orden de cosas, Carranza ha querido referirse a cómo ha crecido como montañero: “Los montañeros españoles debemos hacer una progresión lógica; de montañas de Euskadi a Pirineos, de ahí a los Alpes y luego ya fuera de Europa. Yo me fui a Marruecos concretamente”.

De la misma manera, Iñaki Carranza no dudaba en sentenciar que “en ninguna expedición al Himalaya he pensado no debería haber venido. En 40 años. Y menos allí, que es el pico que más valoramos los montañeros”.

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