Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal, sobre la regularización de migrantes: "El gran reto es la integración y hay que encontrar lazos de unión"

El presidente de los obispos españoles defiende en La Linterna la medida para sacar a miles de personas del "laberinto social" en el que viven sin poder trabajar

José Manuel Nieto

Publicado el - Actualizado

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El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, ha defendido la reciente regularización extraordinaria de migrantes como un paso necesario. En una entrevista en 'La Linterna' de COPE con Ángel Expósito, ha explicado que la medida responde a una "experiencia concreta" de las organizaciones de la Iglesia, como Cáritas o la red de entidades para el desarrollo solidario, que atienden a personas que, pese a estar empadronadas, se encuentran en una especie de "laberinto social" sin la posibilidad de acceder a un contrato laboral.

Una cuestión de dignidad

Argüello ha subrayado que la iniciativa, impulsada desde 2021 por más de 900 organizaciones de la sociedad civil de todo tipo, entre ellas algunas relacionadas con la Iglesia, busca dar una solución a "miles de personas que viven en una situación de una especie de laberinto social". Se ha referido a gente que, aunque sus hijos van al colegio, "no tiene posibilidades de tener un trabajo y a veces se ven obligados a trabajar en lo que llamamos en negro, en condiciones de extraordinaria dificultad". El objetivo, insiste, es que estas personas puedan "encontrar una manera de vivir una vida digna".

Lo que verdaderamente queríamos es que las personas que se encuentran en esta situación puedan, a partir de ahora, encontrar una manera de vivir una vida digna"

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Trabajadores migrantes cosechando lechugas España

Sobre el procedimiento elegido por el Gobierno, el presidente de la CEE ha mostrado una postura crítica. Ha lamentado que la decisión no haya sido fruto de "un verdadero acuerdo nacional", especialmente cuando la toma en consideración de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) fue aprobada por 310 diputados. "Lo que fue una pena, que en ese momento no esto no fuera fruto de un verdadero acuerdo nacional", ha señalado, aunque ha calificado la oportunidad y el modo del pacto como una "cuestión secundaria" frente a la necesidad de las personas.

El debate del "efecto llamada"

Ante las críticas que alertan de un posible "efecto llamada", monseñor Argüello ha sido claro. Considera que el principal factor de expulsión son "las condiciones de vida que vive mucha gente en los países de origen". Según ha manifestado, "situaciones de persecución, de pobreza, de guerras, de conflictos, de faltas de libertades, eso sí que es el verdadero efecto llamada". También ha advertido sobre los riesgos de que algunos piensen que "venir a Europa va a ser un paraíso".

En relación con el temor a que la regularización masiva pueda suponer un "coladero" de personas que impliquen algún riesgo para la seguridad, el presidente de los obispos lo ha relativizado. "Las posibilidades de una vida de delincuencia son mayores si no es viable una vida ciudadana normal, pudiendo obtener un trabajo", ha afirmado, defendiendo que la mayoría de los inmigrantes no son delincuentes y que la exclusión social aumenta la tentación de caer en mafias.

El reto de la integración

Para Argüello, el "gran desafío" es la integración, y ha advertido que "la llamada multiculturalidad, de la que se ha hablado en los últimos 20 años, no es la respuesta". En su lugar, ha abogado por "encontrar algunos lazos comunes" y ha recordado que una sociedad de derechos es también una "sociedad de deberes". Ha puesto en valor que muchos migrantes que llegan de Hispanoamérica o Europa del Este son cristianos, lo que facilita la unión.

La llamada multiculturalidad, de la que se ha hablado en los últimos 20 años, no es la respuesta"

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Migrantes

El diálogo con otras culturas, como la musulmana, también es posible a través de una "base ética, moral". Argüello cree que valores de la tradición judeocristiana como los Diez Mandamientos ("no matarás, no robarás") pueden ser una "propuesta para poder dialogar". Ha destacado que Occidente no debe "guardar en el armario a Jesucristo" para dialogar, sino mostrar su identidad y sus convicciones para construir puentes.

El presidente de la CEE también ha abordado la perspectiva económica, señalando que el sector empresarial apoyaba la regularización porque "hay ámbitos de nuestras empresas que necesitan trabajadores". Ha mencionado específicamente sectores como la agricultura, la ganadería, la construcción, la hostelería o el cuidado de mayores, donde ya trabajan muchas personas de origen extranjero.

Finalmente, ha insistido en la necesidad de un gran "pacto de Estado" y a nivel europeo sobre migración que aborde las causas en origen, incluyendo acuerdos económicos y planes de desarrollo. Argüello ha intervenido en 'La Linterna' justo después de asistir en Huelva al funeral por las víctimas del incendio de Adamuz, un acto que ha descrito como de "extraordinaria cercanía" y "comunión ante el dolor" con la presencia de los Reyes.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.