Expósito: “Vox lo descuajeringa todo porque un Rivera tercero no apoyaría a un Abascal segundo”

Escucha el análisis del presentador de La Linterna en el día del cierre de la campaña electoral para el 10N

Ángel Expósito

Ángel Expósito

Director de 'La Linterna'

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 21:26

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La suerte está echada. Más o menos porque quedan aun algunas horas de campaña lo que quiere decir que todavía algún candidato puede meter la pata. Más.

El próximo domingo: la fiesta de la democracia. La enésima fiesta de la democracia de los últimos años. Piénsalo. Ya no nos acordamos cuando censuraron a Rajoy, cuando echaron a Sánchez, cuando volvió Sánchez, cuando perdió Susana Díaz, cuando se fugó Puigdemont o en qué año fue el referéndum del 1 de octubre. Y no te digo las últimas generales.

Se habla mucho del desgobierno del Gobierno en funciones y muy poco del desgobierno general. Que haberlo... 'haylo'.

Así pues, de cara al domingo, varias claves hechas las presentaciones:

1.- ¿Para este viaje habían hecho falta estas alforjas? Pedro Sánchez pensó que esto iba a ser un paseo militar. Iván Redondo vio a su cliente bajo palio. Entre Tezanos, Franco y Vox esto estaba "chupao".

Y hete aquí que no. Que todo pinta hacia un Parlamento más ingobernable todavía. Plagadito de anti sistemas o, lo que es lo mismo, de inconstitucionales. Eso sí: progresistas, reformistas, feministas y ecologistas.

2.- Anda que como haya que repetir elecciones... ¿Quién le iba a decir a Cristóbal Montoro hace dos años que sus Presupuestos del Estado iban a ser eternos?

Menos mal, por cierto, que al final no colaron los presupuestos que pactaron la ministra de Hacienda y Echenique. Sí, si, Echenique. Te lo juro.

3.- El procés y la deriva violenta del procés han perjudicado a Sánchez. Ni el apoyo de Bildu y de Rufián al propio Pedro Sánchez le hicieron daño alguno, pero las manadas de macarras arrasando Barcelona sí.

En el conjunto de España, ver como escupen y humillan a policías, al Rey o a ciudadanos normales y corrientes es una vergüenza.

4.- “La economía, estúpido, es la economía”. Con ese eslogan ganó las elecciones Bill Clinton. Pues precisamente, este gobierno ha casi conseguido tapar las verdades de la situación económica y del futuro que pinta peor.

La clave que debería empujamos a los votantes: ¿tú quien prefieres que gestione tus impuestos en los próximos años? ¿Y con qué socios?

5.- El factor Vox, segundo por la derecha, lo descuajeringa casi todo. Porque si el centro y la derecha dieran la suma, cuestión muy muy complicada, ¿un tercero Albert Rivera apoyaría a un segundo Abascal?

Ummm... Difícil.

6.- Hacia un parlamento aún más imposible. Con Bildu, con Podemos, con Errejón, con una Esquerra Republicana al alza y hasta con la CUP. Ya lo dijo Rajoy: citando a Romanones, “¡joder, qué tropa!” Un cuarto del parlamento formado por quienes quieren dinamitar el parlamento.

Batasunos, bolivarianos, republicanos o independentistas, incluyendo algunos del grupo socialista, ¡ojo!

7.- Errejón es el ejemplo perfecto del nivelazo. Se le presentó y se le bailó el agua como si fuera Olof Palme, Winston Churchill o Gorbachov.

Y ahí está el tío, sin haber dado un palo al agua, como la única reserva moral de occidente. ¡Menudo bluf!

8.- Pablo Iglesias ahora no cederá ante su veto. Sánchez le humilló y Pablo tragó. Casi nos colocan a su pareja como vicepresidenta del Gobierno. Pero ahora, a poco que el macho alfa salve los muebles, Iglesias no cederá ante Sánchez.

Imagínate esta movida para que los independentistas terminen apoyando a Pedro Sánchez con Errejón y hasta con Pablo Iglesias en Moncloa.

9.- El error de no aunar la fórmula "España Suma" me temo que ha sido catastrófico. Si Rivera hubiera aceptado el "España Suma" que le ofreció Pablo Casado ahora estaríamos elucubrando con los más de 140 diputados y con Vox a la espera. A la andaluza.

y 10.- Se lo escuché a Aitor Esteban hace meses y ayer mismo a Miguel Ángel Revilla: "Cuidadin, que las urnas las carga el diablo (y los votantes)”. Que hay partido.

El domingo otra fiesta de la democracia, saldremos de dudas. Sobre todo, de una duda: ¡Anda que si hemos llegado hasta aquí para repetir otra vez las elecciones! ¡Porque este país sigue siendo ingobernable!