España tiene cerca de 6.000 casos como el de Francisca Cadenas sin resolver: "Cuando una hija sale una tarde y no regresa, es una tragedia"

El hallazgo de los restos de Francisca Cadenas nueve años después en Hornachos reabre el debate sobre las miles de desapariciones sin resolver que aún hay en España

José Manuel Nieto

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La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha logrado arrojar luz sobre uno de los casos más extraños de los últimos tiempos: la desaparición de Francisca Cadenas en Hornachos (Badajoz). Tras nueve años de misterio, el hallazgo de restos óseos en la vivienda de dos hermanos vecinos de la víctima ha supuesto un punto de inflexión en la investigación, confirmando las peores sospechas.

En un pueblo de poco más de 3.000 habitantes donde todos se conocen, la noticia ha causado una profunda conmoción. El alcalde, Francisco Buenavista, expresaba en COPE el sentir general: "Esta familia necesita ya iniciar un duelo, necesitan descansar". La localidad, que ha decretado tres días de luto oficial, vive jornadas marcadas por el silencio y el enfado.

Según ha relatado el periodista de COPE Extremadura, Adrián García, la tensión es palpable. Uno de los momentos más duros fue el encuentro de la familia con los detenidos, donde uno de ellos solo acertó a decir "yo no sabía nada". Una vecina, al paso de los furgones, gritaba con rabia una frase que resume el sentir de todo el pueblo: "Nos habéis tenido nueve años en vilo".

Nos habéis tenido 9 años en vilo"

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Diego Meneses (i), hijo mayor de Francisca Cadenas, mientras la Guardia Civil practica diversos registros de propiedades en Hornachos

Nueve años de incertidumbre

Todo comenzó la noche del 9 de mayo de 2017. Francisca, de 59 años, desapareció en un trayecto de apenas 50 metros tras acompañar a la hija de unos amigos a su coche. "La familia vio cómo mi madre volvía los pasos hacia este callejón, y en este callejón se le perdió la pista", recordaba su hijo días después del suceso.

A pesar de las batidas de vecinos, voluntarios y fuerzas de seguridad, no se encontró ninguna pista. La familia siempre sospechó de la misma casa donde ahora han aparecido los restos y pidió durante años la intervención de la UCO. En 2024, la unidad de élite de la Guardia Civil asumió el caso, un giro que ha resultado decisivo.

Los investigadores centraron sus pesquisas en dos hermanos que vivían en la misma calle. La operación final se llevó a cabo con meticulosidad, utilizando georradares para detectar cavidades. "Pronto detectaron una zona manipulada", señalan fuentes de la investigación, que confirman que los dos hermanos "siempre estuvieron en el punto de mira", pese a que ellos siempre han defendido su inocencia.

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Los dos hermanos de Hornachos (Badajoz) detenidos por la muerte de su vecina Francisca Cadenas

El 'olfato' del investigador

El caso de Francisca Cadenas es un ejemplo de la perseverancia que define a los investigadores, pero también ilustra la tragedia de las cerca de 6.000 desapariciones que siguen sin resolver en España. En el programa 'La Linterna' de COPE, el guardia civil retirado Joaquín Palacios, con 40 años de experiencia en el grupo de homicidios, explicaba la máxima del cuerpo: "Nunca se cierra un caso".

Palacios, que trabajó en el célebre caso de Eva Blanco, resuelto 19 años después, sabe que la constancia es clave. Recordando una conversación con el fallecido periodista Francisco Pérez Avellán, destacaba la importancia de la intuición: "Me dijo: 'Joaquín, tú eres un detective de olfato, que tiene olfato por naturaleza'".

Tú eres un detective de olfato, que tiene olfato por naturaleza"

Para el veterano agente, es fundamental empatizar con las familias, que se enfrentan a un dolor inigualable. "Si una hija suya sale una tarde y no regresa, y al día siguiente aparece asesinada y violada, eso es una tragedia", sentenciaba Palacios para diferenciar estas situaciones de otras pérdidas.

Otros casos que marcaron España

En ocasiones, el trabajo policial consigue condenas incluso sin encontrar el cuerpo, como en la llamada operación Químico, donde el culpable de la desaparición de José Luis Zaragoza en 1996 fue condenado a 14 años de prisión. Sin embargo, el paradero de la víctima sigue siendo un misterio.

Otros casos, como el del niño de Somosierra, desaparecido en un accidente de camión en 1986, siguen siendo un enigma para los investigadores. "Yo tengo la intuición como que ese niño está vivo", confesaba Palacios, demostrando que para un guardia civil, un caso nunca cae realmente en el olvido.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.