"China va a acudir a los mercados alternativos para suministrar petróleo y, con eso, incrementará el precio para todos"
La parálisis del estrecho de Ormuz por la crisis en Oriente Medio dispara la volatilidad y amenaza con un encarecimiento global de la energía y las materias primas
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La escalada de tensión en Oriente Medio está teniendo ya un reflejo directo en el bolsillo de los consumidores, con un precio del diésel que ha superado al de la gasolina tras subir un 30 % en solo 15 días. Llenar el depósito cuesta hoy más de 100 euros, pero esto podría ser solo el principio de una crisis de alcance global. Así lo ha analizado en el programa La Linterna de COPE, el abogado Jaime Albors, experto en derecho marítimo y comercio internacional y colaborador del Instituto Marítimo Español, quien ha desgranado las claves del impacto económico derivado del bloqueo en el estrecho de Ormuz.
El Estrecho de Ormuz
Un cuello de botella para la economía mundial
El estrecho de Ormuz, un paso de apenas 40 kilómetros en su punto más angosto, es una pieza fundamental para la economía planetaria. "Por ahí tenemos el 20 por 100 del crudo que se transporta a lo largo del mundo", ha explicado Albors. La disrupción en esta vía está afectando ya a la economía mundial, con el barril de Brent rozando los 109 dólares, una cifra que se acerca a los picos de 2023 con la guerra de Ucrania, aunque lejos del récord de 147 dólares de 2008, cuando Irán solo amenazó con cerrar el paso. Ahora, el conflicto es directo y la disrupción afecta no solo al transporte, sino "también a la capacidad de producir".
Ante este bloqueo, las alternativas para dar salida a los 20 millones de barriles diarios que transitan por la zona son escasas y, sobre todo, insuficientes. Jaime Albors ha señalado la existencia de dos oleoductos, el Petroline en Arabia Saudita y otro que conecta Dubái con Fujairah, pero su capacidad conjunta no supera los 9 millones de barriles diarios y "esos oleoductos ya estaban en funcionamiento, no estaban esperando". Por tanto, a día de hoy "no hay alternativas equivalentes" capaces de absorber el volumen de crudo bloqueado.
Es imposible quedarse al margen de una situación de este tipo"
Fotografía iraní que muestra ejercicios militares en el estrecho de Ormuz en abril de 2026.
China y el efecto dominó en los precios
Aunque pueda parecer paradójico, uno de los actores que más tensión añadirá al mercado global es China, el mayor importador de petróleo iraní. Según el experto, el gigante asiático no se quedará de brazos cruzados. "China lo que va a hacer es acudir a los mercados alternativos a los que no acudía para suministrar y así copar sus necesidades, entonces lo que va a hacer es meterse a pelear en mercados donde no estaba y con eso incrementar el precio para todos".
Este efecto dominó se extiende a otras materias primas. El sudeste asiático, gran importador del gas de Qatar, ya está buscando otros proveedores, lo que presiona los precios al alza para todos. Una de las consecuencias más directas para Europa está en los fertilizantes, cuyo comercio mundial depende en un 13% del estrecho. Albors ha advertido del doble efecto: "Si el gas como materia prima sube, sube el precio del fertilizante, pero es que además, como hay una contracción en la oferta por el bloqueo, pues sube todavía más". El impacto final llegará a la cesta de la compra a través de la agricultura y la ganadería.
Lo lógico es que desde el primer momento se impongan ya restricciones"
El panorama ha llevado a expertos como Antonio Turiel, del CSIC, a advertir de la necesidad de tomar medidas drásticas. "Lo lógico es que desde el primer momento se impongan ya restricciones, se imponga ya, pues, algún tipo de medida de racionamiento o de racionalización, porque no sabes lo que puede durar esta situación", ha afirmado. El bloqueo afecta ya a más de 30 productos críticos para España, incluyendo el polietileno, esencial para plásticos, envases y tuberías, con un fuerte impacto en la construcción.
Buques petroleros y cargueros transitan por el estrecho del Bósforo en Estambul.
En este sentido, Pedro Fernández, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción, ha alertado en COPE de que la crisis "puede ralentizar mucho las obras de las grandes infraestructuras" previstas en el Plan de Recuperación, además de la "importante repercusión" que puede tener sobre las pequeñas y medianas empresas y sus trabajadores. La situación pone de manifiesto la interconexión de la economía global, donde, como ha sentenciado Jaime Albors, "es imposible quedarse al margen de una situación de este tipo".
Un sector acostumbrado al riesgo
A pesar de la gravedad, el sector del transporte marítimo "está muy acostumbrado a lidiar con fenómenos geopolíticos". Albors ha explicado el funcionamiento de los seguros, con coberturas específicas de casco y maquinaria y garantías adicionales de guerra y huelga. Estas pólizas cubren los incidentes sobrevenidos durante un tránsito, pero no son una carta blanca. Las aseguradoras pueden suspender la cobertura en 7 días, obligando a renegociar las condiciones.
El coste de asegurar los buques se ha disparado. Para un superpetrolero, la prima de estos seguros ha pasado de suponer un 0,25 % de su valor asegurado a alcanzar el 5 %. Teniendo en cuenta que son barcos valorados en unos 100 millones de dólares, la prima por tránsito asciende a unos 5 millones de dólares. Un coste que, inevitablemente, se repercute en el precio final de la mercancía. La clave, según concluyen los expertos, es la duración de la crisis: si no acaba pronto, "vamos a vernos en una situación donde los precios van a subir mucho para todos y con eso se contraerá, imagino, la economía".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.