"Castilla y León opta por la tranquilidad, va a haber gobierno, pero con miembros de VOX en el ejecutivo, sin ninguna duda"
Alfonso Fernández Mañueco gana las elecciones pero necesitará a Vox, que se convierte en la llave indispensable para formar un gobierno de coalición en la comunidad
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El escenario postelectoral en Castilla y León arroja pocas sorpresas. Tras el escrutinio, Alfonso Fernández Mañueco, candidato del Partido Popular, ha logrado la victoria con 33 procuradores, dos más que en la anterior legislatura, pero sin alcanzar la mayoría absoluta. Este resultado, le aboca a un pacto con Vox, que con sus 14 escaños se erige como la pieza clave para la gobernabilidad. El análisis de esta nueva realidad política ha sido desgranado en el programa La Linterna de COPE, dirigido por Expósito, con la participación de expertos como el director de El Norte de Castilla, Ángel Ortiz.
La intención de Mañueco
A pesar de la aritmética parlamentaria, el líder popular ha manifestado su preferencia por un Ejecutivo monocolor. "Si a mí me dan a elegir, prefiero un gobierno en solitario con acuerdos puntuales desde fuera", declaraba en el programa Herrera en Cope, insistiendo en que es la fórmula que "mejor ha funcionado en Castilla y León". No obstante, desde el PP se deja claro que la prioridad es la responsabilidad y no "hablar de sillones", subrayando que han sido los ganadores de los comicios.
Prefiero un gobierno en solitario con acuerdos puntuales desde fuera"
El presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núnez Feijóo (d) junto al presidente en funciones de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (i)
La experiencia de una legislatura en minoría, que impidió sacar adelante los presupuestos autonómicos, pone en duda la viabilidad de esta opción. La jefa de informativos de COPE Castilla y León, Laura Ríos, ha señalado en ‘La Linterna’ que en esta ocasión "se han invertido los papeles" y ahora es el PP quien "se siente más fuerte" y establece las condiciones, a diferencia de la situación anterior.
Vox, la llave y el pasado
Vox, por su parte, se sabe decisivo. Su candidato, Carlos Pollán, ha afirmado que "la ola del sentido común es absolutamente imparable" y que el partido "va a influir de una manera determinante en las políticas que se apliquen en Castilla y León". Desde la dirección nacional, Santiago Abascal ha sido claro en su intención de formar parte del gobierno. El director de El Norte de Castilla, Ángel Ortiz, ha sido tajante en su análisis: "va a haber gobierno con miembros de VOX en el ejecutivo, sin ninguna duda".
La ola del sentido común es absolutamente imparable"
El presidente de VOX, Santiago Abascal, acompaña al candidato Carlos Pollán durante su visita la localidad de Treviño, en Burgos
Este futuro pacto no está exento de tensiones. Ortiz ha recordado que la relación personal y "la piel" son muy importantes en este tipo de acuerdos y que ha habido "encontronazos serios" en el pasado. Además, pervive en la memoria del electorado la fallida coalición de 2022, un "laboratorio PP-Vox" que terminó con la abrupta salida de Vox del gobierno a mitad de legislatura, una decisión impulsada desde Madrid en contra del criterio del entonces vicepresidente, Juan García Gallardo.
El PSOE aguanta y la izquierda desaparece
Las elecciones en Castilla y León
En la otra cara de la moneda, el PSOE de Carlos Martínez ha logrado "salvar la cara", según los analistas. Ha conseguido dos escaños más, hasta los 32, frenando la sangría de votos de anteriores citas electorales. Este resultado se atribuye a varios factores: la fortaleza de Martínez en Soria, donde ostenta cuatro mayorías absolutas, un perfil de candidato alejado del "sanchismo" y la capitalización de todo el voto a la izquierda del PSOE.
Ángel Ortiz ha matizado que, aunque se ha detenido la inercia negativa, el resultado "no es como para que lancen las campanas al vuelo". El partido se ha beneficiado del nuevo reparto de escaños y de la desaparición total de la izquierda alternativa. Formaciones como Podemos o Izquierda Unida se han quedado sin representación, un "descalabro" que el propio candidato de Podemos, Miguel Ángel Llamas, ha calificado de "resultado inapelable, es negativo".
Finalmente, las formaciones provincialistas como Unión del Pueblo Leonés (UPL), que mantiene sus tres procuradores, o Soria ¡Ya!, que baja de tres a uno, han perdido peso y capacidad de influencia. Su papel en el nuevo arco parlamentario será testimonial, sin ser determinantes para la formación de mayorías. Ángel Ortiz concluye que, en esencia, "Castilla y León opta por la tranquilidad", un reflejo del "espíritu castellanoleonés" de serenidad y maduración.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.