"Son más de 30 los productos críticos que importamos de esa zona afectada por el cierre del estrecho de Ormuz, por ejemplo, nitratos que se usan como aditivos en carnes"
El bloqueo no solo amenaza el suministro de gas y petróleo, sino que impacta en industrias clave como la cárnica, la química o la construcción
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El bloqueo del estrecho de Ormuz y la escalada bélica en Oriente Medio están provocando una fuerte convulsión en los precios de materias primas. En el programa La Linterna de COPE, el periodista económico Iván Alonso ha desgranado en la sección 'Clases de Economía' junto a Expósito el alcance de esta crisis, que va mucho más allá de la energía y afecta a sectores clave de la economía española. El impacto sectorial es una de las grandes preocupaciones, ya que, con el mundo con la puesta vista en el estrecho de Ormuz, los mercados energéticos están al borde de un ataque de nervios.
“Son más de 30 los productos críticos que importamos de esa zona afectada por el cierre del estrecho”, ha señalado Alonso. Entre ellos se encuentra la piedra caliza, clave para la metalurgia y cuyo comercio mundial se concentra en más de un 60% en Oriente Medio. También está en riesgo el suministro de azufre, del que la región exporta el 47% mundial y que es esencial para la industria química y farmacéutica, así como los nitratos que se usan como aditivos en la industria cárnica y que suponen casi el 30% de las importaciones.
El fantasma de la paralización industrial
El impacto en el sector energético tiene, además, consecuencias directas en la industria. El posible bloqueo del petróleo podría paralizar la producción de polietileno, un material fundamental para la fabricación de plásticos, envases y tuberías. Esta situación amenaza con afectar gravemente a sectores tan importantes como el de la construcción.
La Armada Real de Tailandia dijo haber recibido un informe sobre un ataque en el estrecho de Ormuz a un granelero de bandera tailandesa propiedad de la naviera Precious Shipping Public (en la imagen), que quedó en llamas y, según medios, se hallaba a unas 11 millas náuticas al norte de Omán, lo que coincide con el segundo incidente reportado por UKMTO, la agencia de Operaciones Comerciales Marítimas de Reino Unido.
De hecho, el sector de la construcción ya ha lanzado una advertencia sobre los efectos de la crisis. Pedro Fernández Allen, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), ha alertado de posibles retrasos y una subida de costes por la falta de materiales. Este contratiempo podría agravar todavía más el problema de acceso a la vivienda que ya existe en España.
El gas, en el punto de mira
La escalada bélica en Oriente Medio, que cumple 13 días, está afectando directamente al precio del petróleo y del gas, con este último registrando una subida de hasta un 60%. En el programa 'La Tarde}' de COPE], el experto energético Jorge Morales de Labra ha calificado de “visión muy cortoplacista” el argumento del Gobierno de que a España no le faltará gas porque solo un 2% del consumo pasa por Ormuz, sobre todo cuando [{el nuevo líder supremo de Irán dice que el estrecho de Ormuz debe permanecer cerrado.
Morales de Labra ha explicado que el mercado del gas es un mercado internacional y funciona como una subasta al mejor postor. Esto significa que un buque metanero que se dirige a España puede cambiar su ruta si otro país ofrece un precio mayor. “Si en el camino recibe un precio mucho mayor de China, el buque se da la vuelta”, ha ilustrado el experto.
Nadie puede sustituir ese gas"
El problema principal es que por el estrecho de Ormuz transita entre el 20% y el 30% del gas natural licuado (GNL) del mundo, y lleva 13 días sin que pase un solo barco. “Esto es mucho más que lo de Ucrania”, ha subrayado Morales de Labra, insistiendo en que “nadie puede sustituir ese gas”. Ante la pregunta de si habrá problema de suministro si Qatar ha advertido que faltará el 20% en un mes, la situación se torna más compleja.
El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí
Un invierno un 60% más caro
La situación es especialmente delicada porque llega en el peor momento posible. La temporada de calefacción finaliza en marzo y ahora es cuando toca rellenar las reservas de gas para el próximo invierno, pero estas se encuentran en niveles muy bajos en toda Europa, con casos como Alemania por debajo del 30%.
La calefacción del próximo invierno nos va a costar un 60% más de la que nos ha costado este invierno"
El gran temor no es un desabastecimiento inmediato, sino el coste de reponer los almacenamientos. “El problema no es solamente que no podemos llenarlo, el problema es a qué precio se va a llenar”, ha señalado el experto. Su advertencia es contundente: si las reservas se rellenan con los precios actuales, “la calefacción del próximo invierno nos va a costar un 60% más de la que nos ha costado este invierno”.
Como posibles soluciones, Morales de Labra ha instado al Gobierno a moderar la subida de precios “tocando los impuestos” de forma inmediata. A nivel europeo, ha defendido la estrategia de la UE de apostar por las energías renovables para no depender de terceros, recordando que “lo que tiene España es sol, viento y agua”, y ha valorado positivamente aplicar un tope al gas para evitar que la subida se traslade bruscamente al sector eléctrico.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.