"En Francia, para controlar la prohibición de las redes sociales a menores de 16 años, comprueban con una verificación en dos pasos"

El anuncio de Pedro Sánchez para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años abre el debate sobre la complejidad de los sistemas de verificación de edad

José Manuel Nieto

Publicado el - Actualizado

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El reciente anuncio de Pedro Sánchez sobre la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años ha vuelto a poner el foco en la protección de los niños en el entorno digital. El debate, analizado en el programa 'La Linterna' de COPE por Ángel Expósito, junto a la experta económica Pilar García de la Granja, ha contado con la visión de Elena Martínez, directora de 'Empantallados', un proyecto de educación digital, quien ha desgranado los retos que implica una medida de este calibre.

Desde Dubái, el presidente del Gobierno ha reiterado que "España va a prohibir acceder a las redes sociales a los menores de 16 años" y que las plataformas deberán implementar medidas de control de edad. Sánchez ha calificado el entorno online como un "salvaje oeste digital" y ha afirmado con rotundidad: "Nuestros niños están expuestos a un espacio en el que nunca deberían navegar solos, un espacio de adicción, abusos, pornografía, manipulación, violencia. No vamos a tolerarlo, vamos a protegerlos". Este anuncio busca aumentar el control sobre las plataformas digitales.

El reto de la verificación de edad

Pese a las buenas intenciones, la clave está en la aplicación. Elena Martínez ha señalado que, aunque la medida responde a un "consenso social" sobre los riesgos del abuso de redes en la salud mental de los menores, el verdadero desafío es técnico. "Hay que ver cómo se implementa, porque no es sencillo", ha explicado. Como ejemplo, ha mencionado el caso de Francia, donde se está explorando un sistema de verificación en dos pasos que combina inteligencia artificial, un selfi y una foto del DNI. Aunque la eficacia está por demostrarse, Martínez considera que es "una barrera de entrada y está bien".

Hay que ver cómo se implementa, porque no es sencillo"

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Adolescente componiendo fotos con cámara digital, Barrio Gótico, Barcelona

El poder de adicción de las redes sociales reside en su propio diseño. Plataformas como TikTok, la preferida de los más jóvenes, utilizan un flujo constante de vídeos cortos que generan un carrusel de emociones. "Tan pronto estás, en un vídeo te hace reír, otro te emociona, otro lloras", ha descrito Martínez. A esto se suma el componente social, la posibilidad de conectar con otros y de sentir cerca a ídolos como artistas o deportistas, un factor muy atractivo durante la adolescencia. El problema, según la experta, es "el abuso, el número de horas que se pasan ahí y las cosas que dejan de hacer por estar enganchados".

La responsabilidad de las plataformas

Martínez también ha puesto el foco en la responsabilidad de las grandes tecnológicas. "Ellos son los que crean el algoritmo que hace que [...] te muestre aquellos contenidos que saben que te van a enganchar", ha sentenciado. Esta manipulación, destinada a vender productos o dirigir al usuario, es una de las claves del problema. La directora de 'Empantallados' ha denunciado cómo contenidos sexualizados llegan a menores o cómo redes como TikTok o Instagram sirven de puerta de entrada a plataformas para adultos como Only Fans. Hay expertos que ya analizan las posibles medidas que tomará el Gobierno y cómo responderán las empresas.

Para qué necesita un niño de 10 años el móvil al final"

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Adolescente sentado en la playa de la ciudad usando su teléfono

El papel clave de las familias

Ante una pregunta de Pilar García de la Granja, Elena Martínez ha sido tajante: la responsabilidad de las familias es fundamental. Ha aportado un dato revelador de un estudio de UNICEF de noviembre: "4 de cada 10 niños de 10 años ya tiene móvil, y 3 de cada 4 de 12 años". Para la experta, los padres entregan los dispositivos a edades muy tempranas sin ser conscientes de los riesgos. "Ese niño no está preparado para ver determinados contenidos", ha advertido, insistiendo en la necesidad de acompañar, poner límites y preguntarse: "¿Para qué necesita un niño de 10 años el móvil al final?". Un debate con profundas implicaciones sociales y éticas.

La conclusión es que la prohibición es solo el primer paso de un problema "complejo" y con "muchas aristas". La solución ideal, según Martínez, pasa por "remar todos en la misma dirección", implicando a las tecnológicas, las instituciones y las familias en un esfuerzo conjunto para proteger a los menores en el universo digital.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.