"Los expertos dicen que en el corto plazo el oro no solo no va a caer, sino que va a seguir subiendo, ¿por qué? Porque para caer, tendría que revalorizarse el dólar fuertemente, que no parece"
El metal precioso supera los 5.000 dólares por onza y casi duplica su valor en un año, impulsado por el miedo a la deuda y las tensiones geopolíticas
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El precio del oro ha pulverizado su récord histórico este martes, superando la barrera de los 5.000 dólares por onza. Este hito se produce en un contexto en el que el metal precioso casi ha duplicado su precio en el último año, consolidándose como un valor refugio clave para los inversores. Esta situación ha sido analizada en el programa La Linterna de COPE, donde el presentador, Ángel Expósito, ha consultado a la experta económica y directora de Mediodía COPE, Pilar García de la Granja.
Las claves de una subida imparable
Según los analistas consultados por García de la Granja, la tendencia alcista se mantendrá. La experta ha sido clara al respecto en su sección 'Clases de Economía': "Con los expertos que yo he hablado hoy dicen que en el corto plazo no solo no va a caer, sino que probablemente va a seguir subiendo". Esta previsión se fundamenta en un análisis del escenario macroeconómico actual.
En el corto plazo no solo no va a caer, sino que probablemente va a seguir subiendo"
La bolsa de Madrid
La explicación reside en tres factores principales. Para que el precio del oro cayera, "tendría que revalorizarse el dólar fuertemente, que no parece", señalan los expertos. Tampoco se espera que la Reserva Federal frene la bajada de los tipos de interés en Estados Unidos. Finalmente, la confianza en la deuda soberana occidental es limitada; las economías tendrían que dar más garantías sobre sus bonos del tesoro, un escenario que no parece factible a corto plazo y que impulsa al oro como valor refugio.
El miedo impulsa el metal dorado
Detrás de esta carrera hacia el oro se encuentra el miedo de los inversores. Existe una creciente preocupación por la abultadísima deuda de algunos países, que no va acompañada de un crecimiento real de la riqueza, un problema estructural que afecta a la economía desde hace décadas. De hecho, como apunta el inversor Marc Vidal, el salario medio real en España no crece desde los años 90.
Ese hallazgo activó todas las alarmas. Los cuatro ocupantes del taxi pasaron de ser simples testigos de un atragantamiento a convertirse en sospechosos de un delito contra el patrimonio.
A esta incertidumbre económica se suman las crecientes tensiones geopolíticas y el temor a una nueva crisis global. En este contexto, y ante debates como la subida del salario mínimo en España, los inversores abandonan activos más volátiles y buscan la seguridad que tradicionalmente ha ofrecido el metal dorado.
Este cambio de paradigma en la inversión lo confirma la experta económica Yolanda Gómez, quien en el mismo espacio radiofónico apuntaba a un cambio de tendencia clave. Hasta hace unos años el refugio era la deuda estadounidense, pero la desconfianza creciente en la capacidad de los estados para hacer frente a sus compromisos ha cambiado el escenario. "Ahora cada vez se fía menos gente, con lo cual, esto es un impulso más para convertir el oro en el valor refugio", explicaba Gómez. De esta forma, el dinero, miedoso por naturaleza, busca seguridad en activos tangibles ante la inestabilidad de los mercados.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.