Didac Cervera, economista: "Esa venta que se hace sin IVA no computa como un ingreso en el IRPF del autónomo, por lo tanto, la empresa reduce su carga tributaria"
El economista Didac Cervera analiza en 'La Linterna' por qué el IVA es uno de los impuestos con más fraude y cómo su diseño incentiva la economía sumergida
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Este 2026 se cumplen 40 años de la implantación en España del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que entró en vigor el 1 de enero de 1986 con la adhesión del país a la Unión Europea. Para analizar su impacto y evolución, el programa 'La Linterna' de COPE ha contado con el economista y profesor de EAE Business School, Didac Cervera, quien ha conversado con Rubén Corral y la subdirectora de ABC y experta en economía, Yolanda Gómez. En su origen, el tipo general se situaba en el 12 %, una cifra muy lejana al 21 % actual al que la población ya se ha acostumbrado.
El impuesto con mayor recaudación
Didac Cervera ha destacado la relevancia de este tributo en el sistema fiscal español. "El IVA es, junto con el impuesto sobre la renta (IRPF), el impuesto con mayor capacidad de recaudación en prácticamente todos los países que lo tienen implementado", ha señalado. Según el economista, su poder recaudatorio reside en que "es un impuesto que grava todas las operaciones que se realizan en una economía", lo que le confiere una capacidad "muy, muy elevada".
Si eres autónomo, puedes dejar de declarar el IVA si no ingresas más de esta cantidad
La evolución de los tipos impositivos
Respecto a por qué el tipo general se ha fijado en el 21 %, Cervera lo atribuye a dos motivos principales. Por un lado, "la necesidad de financiación de los servicios públicos, que cada vez han ido aumentando tanto en cantidad como en calidad". Por otro, la obligación de armonización con el resto de países de la Unión Europea, ya que "tenemos que ir más o menos alineados con los tipos impositivos de otros países, como por ejemplo, Francia (20 %), Portugal (23 %) o Italia (22 %)".
El sistema del IVA contempla varios tramos para modular su impacto. El tipo general es del 21 %, el reducido del 10 % y el superreducido del 4 %. Este último se aplica a "productos de primerísima necesidad, como podrían ser pan, queso, huevos, leche", ha explicado Cervera. También se utiliza como herramienta de política social, como ocurrió con las compresas y tampones, que pasaron del 10 % al 4 % en 2023. El tipo reducido del 10 % beneficia a sectores clave como el turismo, aplicándose a hoteles y restaurantes. El experto también ha recordado la polémica de las mascarillas, que tributaron al 21 % hasta noviembre de 2020, cuando pasaron al 4 % al ser consideradas un bien de primera necesidad por la pandemia.
Una obligación de la Unión Europea
La implementación del IVA fue una condición obligatoria para que España formara parte del mercado común europeo. Antes de 1986, en España existía el Impuesto General sobre el Tráfico de las Empresas, que solo se aplicaba en operaciones entre compañías con un tipo del 1,5 %, mientras que el consumidor final no pagaba nada. Cervera ha recordado que la adaptación fue un gran salto, ya que los consumidores "pasaban del 0, pues al 12, 15...", según ha ido evolucionando el impuesto, por lo que era necesaria una armonización fiscal para evitar desequilibrios competitivos con los países vecinos.
El fraude, un problema estructural
Uno de los grandes debates en torno al IVA es el fraude fiscal que genera. Desde la perspectiva del consumidor, la motivación es clara: ahorrarse un 21 %. "Si te dicen 'te lo vendo, pero vas a pagar un veintiuno por 100 menos', pues si no es un producto que requiera una factura para una garantía, dirás, 'pues vale'", ha comentado el profesor. Sin embargo, el verdadero beneficio de esta práctica para el vendedor no está en el IVA en sí, ya que las empresas actúan como meras recaudadoras.
El verdadero incentivo para defraudar reside en los impuestos directos. Como ha explicado Cervera, "obviamente, esa venta que se hace sin IVA es una venta que tampoco no se va computar como un ingreso en el IRPF si es un autónomo o en el impuesto de sociedades si es una sociedad", ha afirmado. Por lo tanto, ha añadido, "la empresa también reduce su carga tributaria a través de los impuestos directos". Precisamente para atajar estas prácticas, el Gobierno prepara cambios normativos como el sistema Verifactu para controlar la facturación en tiempo real.
Esa venta que se hace sin IVA no computa como un ingreso en el IRPF del autónomo"
En esta misma línea, Yolanda Gómez ha recordado que el tipo general del 21 % se estableció "con la gran recesión", cuando España estaba "en quiebra", como una medida para aumentar la recaudación. Sin embargo, "la historia es que aquello ha pasado y el tipo nunca volvió otra vez al 15 por 100, ahí se ha quedado". Para la periodista, un tipo tan elevado es una de las causas principales del fraude. Esta situación, unida a la nueva directiva europea sobre el IVA para autónomos, añade más presión al colectivo.
Si no estuvieran los tipos tan altos, probablemente el fraude sería inferior"
Gómez ha argumentado que "si no estuvieran los tipos tan altos, probablemente el fraude sería inferior, porque no habría tanto incentivo a defraudar". Con un 21 %, ha ejemplificado, en una obra de 1.000 euros, la diferencia es pagar 1.210 euros o quedarse en 1.000, un incentivo poderoso para el cliente. La subdirectora de ABC ha concluido que, aunque la recaudación ha aumentado, también lo ha hecho el gasto del Estado, lo que repercute directamente en "el bolsillo del ciudadano" que ve cómo la presión fiscal no para de crecer.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.