Paula Adanes, geóloga: "¿Qué hay debajo de Groenlandia? Casi el 85 por ciento de la superficie está cubierta, con lo cual, existe mucha incertidumbre"

La isla helada se convierte en el epicentro de una batalla global por sus recursos minerales, su posición estratégica y las nuevas rutas marítimas que abre el deshielo

José Manuel Nieto

Publicado el - Actualizado

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Groenlandia, esa inmensa isla que durante años ha sido solo una mancha blanca en los mapas, se ha convertido en el centro del interés mundial. El programa 'La Linterna' de COPE, con Expósito, ha desgranado las tres claves por las que potencias como Estados Unidos, Rusia y China anhelan este territorio. Para ello, ha contado con las voces de Paula Adanes, investigadora del Instituto Geológico y Minero de España; Juan Rodríguez Garat, almirante en la reserva; y Joel Grau, experto en comercio y profesor del Máster en negocio y derecho marítimo del Instituto marítimo español.

Un tesoro geológico bajo el hielo

La primera clave reside en su subsuelo. Paula Adanes, geóloga, explica que Groenlandia es un terreno muy poco estudiado. El motivo es que "casi el 85 por ciento de su superficie está cubierta por una capa de hielo, con lo cual, existe mucha incertidumbre sobre lo que hay". Pese a ello, las zonas exploradas muestran una densidad de yacimientos que hace pensar que lo que no se conoce "puede ser también una realidad en un futuro lejano".

Casi el 85 por ciento de su superficie está cubierta por una capa de hielo, con lo cual existe mucha incertidumbre"

Se estima que la isla podría albergar hasta el 25% de las reservas mundiales de tierras raras. Adanes enumera yacimientos de níquel, platino, cobre, grafito, coltán, oro, plomo y zinc, clasificados como de los más grandes del mundo. Esta riqueza, cuyo valor se ha llegado a estimar en billones de dólares, se debe a su particular historia geológica, con la colisión de antiguos protocontinentes que favorecieron la concentración de minerales.

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Tuberías de servicios públicos en plataformas elevadas y cubiertas que corren por encima del suelo en Longyearbyen, Svalbard, Noruega

El cambio climático juega un papel crucial en este interés renovado. Según Adanes, el deshielo, a largo plazo, "dejaría al descubierto unos terrenos que no son conocidos" y mejoraría las condiciones de explotación. Este factor ha acelerado la carrera por el control de un territorio donde la dependencia energética futura está en juego.

El tablero de la seguridad global

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La segunda clave es la seguridad nacional. El almirante Juan Rodríguez Garat subraya que "basta ver un mapa para entenderlo". Groenlandia es un punto estratégico para la vigilancia y la defensa, permitiendo el control de misiles. Estados Unidos ya cuenta con la base militar de Thule, pero aspira a más, especialmente ante el avance de China y Rusia, que ya realizan maniobras conjuntas en la zona.

Para Garat, el interés de Donald Trump es lógico desde múltiples puntos de vista: "Tanto desde el punto de vista geoestratégico como desde punto de vista de los recursos, y como desde el punto de vista personal de Donald Trump, que quiere pasar a la historia como un presidente especial, diferente, un presidente grande". La anexión de la isla igualaría la balanza de poder en el Ártico, donde actualmente Rusia controla casi el 50% del territorio.

Si hay un conflicto bélico por Groenlandia, sería el golpe definitivo para la OTAN"

Las amenazas de Trump, sin embargo, generan tensión. Un conflicto bélico por la isla supondría "el golpe definitivo para la OTAN", advierte el almirante. A pesar de las bravuconadas, Garat cree que la intención real es comprar y presionar, y que existen otras vías para conseguir una asociación, como convencer a la población local, que tiene derecho a la autodeterminación.

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Excavadora en la mina de olivino de Seqi, Groenlandia

Las nuevas autopistas del mar

Finalmente, el comercio es la tercera clave. El deshielo está abriendo nuevas rutas marítimas que eran intransitables. El experto en comercio Joel Grau explica que estas rutas, como la Ruta del Norte siberiana (NSR) y el Pasaje del Noroeste, son una alternativa estratégica a puntos clave como el Canal de Suez o el de Panamá, que han sufrido disrupciones recientes.

El impacto en la logística sería, en palabras de Grau, "una una barbaridad". Un buque como el 'Istanbul Bridge' ya ha conectado China con Reino Unido en 21 días, "recortando en más de la mitad el tránsito usual". Este ahorro en tiempo y costes está impulsando una reconfiguración de las rutas comerciales globales en la que China y Rusia llevan ventaja a través de la NSR, y Estados Unidos busca contrarrestar con el control del Pasaje del Noroeste, donde Groenlandia es fundamental.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.