"Una pareja paró en coche y nos preguntaron cómo podían llegar a Andorra. Nos confundimos; los mandamos a Andorra y querían ir a Ondarroa"
Descubrimos el surrealista error de una 'Fósfora' que mandó a una pareja a un viaje de ocho horas por un malentendido
Publicado el
3 min lectura
El programa Herrera en COPE, presentado por Alberto Herrera, ha dedicado su sección 'La Hora de los Fósforos' a recopilar las confusiones más sorprendentes vividas por sus oyentes. Entre las numerosas anécdotas compartidas, ha destacado la de Conchita, una extrabajadora del aeropuerto de Sondica (Bilbao), que por un malentendido lingüístico envió a unos turistas a un viaje de cientos de kilómetros en la dirección equivocada.
Un viaje inesperado a los Pirineos
La historia, según ha contado la propia Conchita, tuvo lugar hace años. Ella y su marido salían de trabajar del aeropuerto sobre las once de la noche cuando una pareja de turistas extranjeros les pidió ayuda en inglés. "We want to go to Andorra", les dijeron, desatando una cadena de errores.
Conchita y su marido, imaginando la larga travesía que les esperaba a los viajeros para llegar al principado de Andorra, les dieron todo tipo de indicaciones. "Pueden ir por España, pueden ir por Francia", les explicaron, mientras la pareja "se miraba como asustada". Tras calcular un viaje de unas seis u ocho horas, les indicaron que tomaran dirección Vitoria para desde allí continuar hacia Zaragoza.
Sin embargo, justo cuando el coche enfilaba la carretera, Conchita tuvo una revelación. "De repente se me iluminó la cabeza y le dije a mi marido: 'ay, dios mío, que estos no iban a Andorra, que seguro que iban a Ondarroa '", ha relatado. La similitud fonética entre el país pirenaico y el pueblo costero vizcaíno de Ondarroa fue el origen de una confusión que, lamentablemente, ya no pudieron resolver.
Del funeral equivocado al masajista por sorpresa
La de Conchita no ha sido la única historia sorprendente. La oyente Nela, residente de Oliva (Valencia), ha contado cómo fue al funeral de un tal Emilio para descubrir en la iglesia que no era el vecino que ella pensaba. Para más inri, su Emilio falleció la semana siguiente y, por no haberse enterado, no acudió al entierro correcto.
Otro caso llamativo es el del marido de María, quien fue citado en el juzgado acusado de robar naranjas y dar una paliza a un señor. El susto duró hasta el día del juicio, cuando se aclaró que, si bien la matrícula coincidía, el coche del autor era una Citroën C15 y el de su marido un Peugeot 405.
Una de las anécdotas más insólitas ha sido la compartida por Carmen sobre su difunto marido. Siendo comercial, llegó a un hotel y fue confundido con un masajista. Sin apenas entender qué pasaba, fue conducido a una habitación donde una señora mayor extranjera se desnudó y se tumbó en la cama. "Él no reacciona sino suelta el maletín y se pone a darle el masaje a la señora", ha explicado Carmen, añadiendo que, para culminar la surrealista escena, incluso cobró por el servicio.
Otros malentendidos de los 'Fósforos'
El programa también ha recogido otras confusiones, como la de Antolín, que en un restaurante en Cangas de Onís pidió "pastel de cabracho" pensando que era un plato de carne de cabrito y se encontró con un pastel de pescado. O la de Judith, que durante meses estuvo llamando "cerdo" a su profesora de mandarín en China sin saberlo.
El propio Alberto Herrera ha recordado otros errores célebres, como el de los aficionados sevillistas que viajaron a Bucarest en lugar de a Budapest para una final o su propia confusión en El Rocío, donde entendió "hay hielo guarras" en lugar de "hay hielo en barras". Estas historias demuestran que una simple confusión puede dar lugar a las situaciones más inesperadas.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.