"Tengo un amigo que se le ocurrió tirar un Ford Fiesta al mar para ver si flotaba. Es un crack"
Oyentes de 'Herrera en COPE' relatan las situaciones más inverosímiles vividas en estado de embriaguez, desde limpiar un paso de cebra a acabar en otra ciudad
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El programa 'Herrera en COPE', en su sección 'La Hora de los Fósforos', ha recogido algunas de las anécdotas más insólitas de sus oyentes relacionadas con un estado de embriaguez. Antes de dar paso a las historias, el presentador Alberto Herrera ha querido lanzar una advertencia sobre la creciente moda de grabar y difundir vídeos de gente bebida en las ferias, calificándolo como una práctica "de muy mal gusto" y una "falta de respeto". Ha recordado que "mañana puede ser usted", pidiendo consideración y respeto.
La historia más destacada ha sido la de Susana, quien ha contado las peripecias de un amigo que "vivía en papa continua". Según su relato, este hombre, de 1,90 metros y 90 kilos, se quedó una noche dormido de rodillas en el portal de su casa en la zona alta de Barcelona, con la llave puesta en la cerradura y el brazo apoyado, hasta que un vecino lo encontró a la mañana siguiente. La oyente ha asegurado que su amigo había protagonizado "350.000" anécdotas similares.
Imagen de recurso de un antiguo Ford Fiesta
Sin embargo, la hazaña más sorprendente de este amigo fue cuando decidió tirar un coche al mar, concretamente un 'Ford Fiesta', con el único propósito de "ver si flotaba". Esta acción, según ha explicado Susana, es solo un ejemplo de las muchas situaciones extremas que ha vivido esta persona a causa del alcohol, comparando su ocurrencia con una anécdota de los [miembros de la banda The Eagles, quienes una vez lanzaron un Rolls Royce a una piscina para comprobar si flotaba.
Anécdotas surrealistas: de limpiar un paso de cebra a confundir un coche
Otro de los testimonios ha sido el de Miguel Ángel, quien ha compartido dos de sus experiencias. En una ocasión, tras salir de un bar de madrugada, cogió el cubo y la fregona que la limpiadora había dejado en la puerta y se puso a fregar un paso de cebra. "Llegó un coche, se paró, otro coche se paró, y ninguno de los coches tuvo que a pitarme", ha relatado, ante la risa de sus amigos y la cara de asombro de los conductores.
En otra de sus historias, Miguel Ángel ha contado cómo confundió un coche particular con un Cabify que había pedido. Se subió al vehículo y le dijo al conductor: "cuando quiera, caballero". La situación se volvió aún más cómica cuando la mujer y la hija del propietario subieron al coche, creyendo que se trataba de un servicio compartido. "¿Qué pasa? ¿Que hay que compartirlo también?", preguntó él, insistiendo en que era su transporte: "este es mi Cabify que yo he pedido".
Cuando la fiesta acaba en urgencias
No todas las historias han sido cómicas. Elena ha narrado cómo, tras una noche de fiesta con una compañera de piso, se despertó con cinco llamadas perdidas del trabajo y decidió ir al ambulatorio fingiendo un dolor de barriga para justificar su ausencia. La situación dio un giro inesperado cuando la médica le diagnosticó un posible caso de apendicitis, aunque finalmente todo quedó en un susto.
Equipos de emergencias en Urgencias del Hospital Santa Lucía
El caso más extremo ha sido el de Raúl. Su historia comenzó un día antes de la borrachera, cuando él y un compañero tuvieron que ser atendidos en el hospital por inhalación de humo tras apagar un pequeño incendio en su oficina. Al día siguiente, para "celebrar que no nos hayamos muerto", salieron a comer y, mezclando las copas con el paracetamol que les habían recetado, acabaron en un estado lamentable. El resultado fue que tuvieron que "volver al hospital".
Otros oyentes también han compartido sus vivencias, como María Dolores, quien en su primera noche en Colombia se despertó en el baño de una discoteca cerrada, sin dinero ni móvil, o Carlos, que cogió un tren en Badajoz para ir a Mérida y se despertó cerca de Madrid. Por su parte, Sonia ha descrito una escena en la feria de Jerez, donde una chica, incapaz de aguantar la cola del baño, tuvo un percance con su pantalón vaquero ante la mirada atónita de los presentes.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.