Santi González: "Los 15.000€ gastados por socialistas en un prostíbulo es otro gol para la ministra Valerio"

El tertualiano opina sobre el posible adelanto electoral en Andalucía y sus motivos

 

Colaborador

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 08:37

Hoy, sin que sirva de precedente, Andalucía le ha ganado por la mano a Cataluña. Albert Rivera, que ayer paseaba por Medina Azahara con Juan Marín, que es el Don Tancredo que tiene C’s en comisión de servicio en el Parlamento andaluz, ha acusado pomposamente a Susana Díaz de no haber cumplido el programa. ¿Todo el programa? No,  solo la parte de la regeneración. Rivera no tiene mayores quejas del programa económico, pero ah, la regeneración.

Tres años y medio después es mucho retraso acumulado. Se entiende que les entren las prisas. Es, después de la exhumación de la momia de Franco,   el asunto nacional más urgente. Llevamos ya tanto retraso que no podemos aguantar un par de meses, Carmen Calvo lo entenderá.

Tal vez el fin del juicio de los Eres tenga algo que ve en esto y el gasto de 15.000 euros con un a tarjeta de la Faffe por dirigentes socialistas en un prostíbulo de Sevilla… Otro gol que le han metido por la escuadra a la ministra Valerio. Y también, seguramente, la pérdida del norte de Rivera, que se lió un poco con lo de la moción de censura y permitió que Sánchez le madrugara la merienda. Ni a Albert ni a Susana les conviene que las elecciones les pillen con la sentencia de los Eres como elemento de reflexión.

Como aquí somos muy dados a las efemérides, se cumple hoy un año de aquel infame pleno del Parlamento catalán en que la facción independentista perpetró su golpe de Estado aprobando las leyes de la desconexión. El resultado fue una declaración de independencia que duró ocho segundos y un Parlamento que en el aniversario permanece cerrado y lo estará hasta el mes que viene. Mientras tanto, lo cuenta Carlos Segovia en "El Mundo", Cataluña ya ha perdido las sedes de más de 5.000 empresas y está por debajo de la media de la Economía española en 51 indicadores. No hay quién dé más.

Lo más