Boletín

Audio

Santi González: "Que no le pase nada a Cs si fuerzan la continuidad de Carmena"

 

Tiempo de lectura: 2Actualizado08:31

Por si tuviéramos poco lío con los pactos  para los Gobiernos que empiezan a solventarse mañana con la constitución de los Ayuntamientos, nos viene del exterior la noticia del sabotaje a los petroleros. Dos superpetroleros han sufrido un sabotaje con bombas lapa en el Golfo de Omán. Hace un mes, otros cuatro buques fueron objeto de idénticos ataques en el mismo lugar. Atentos a la factura energética, que se nos va a poner en un pico.

Y más acá del Golfo de Omán, tenemos a los golfos de Onán, entregados a unas prácticas solipsistas que les alejan de la realidad y también del cuerpo electoral. Está en primer lugar Pedro Sánchez, un tipo sin otro móvil que prolongar su estancia en La Moncloa una legislatura más. Le sigue Albert Rivera, a quien hoy dirige una carta abierta Francesc de Carreras reprochándole que deje de ser el joven maduro que siempre vio en él para convertirse en un adolescente caprichoso que da un giro de 180 grados para antepones supuestos intereses de partido a los intereses generales de España.

Han crecido las voces que piden a Albert Rivera que pacten con el PSOE para dotar a España de un Gobierno menos malo para la estabilidad. El problema es que se ha comprometido mucho en el no al PSOE de Pedro Sánchez, como si hubiera otro. Y el principal problema es el abandono de los objetivos fundacionales: evitar que los dos grandes partidos nacionales tuvieran que apoyarse en los nacionalistas para gobernar. Así estamos ahora mismo: con el problema de siempre pero más complicado, con Sánchez a la espera de que Esquerra Republicana de Cataluña ordene la abstención de sus 15 diputados para investirse en segunda instancia. Pero además tenemos los adornos, valga decir la ocurrencia, que no idea, de fragmentar los mandatos en los ayuntamientos, la mitad para ti y la mitad para mí. Ahora quieren repartir la Alcaldía de la capital: dos años para Almeida y dos para Villacís, como en Ciudad Real y en Albacete con el PSOE con el que nunca iba a pactar. Miguel Gutiérrez lo considera normal en una situación de empate técnico con el PP. Ya se consideraron líderes de la oposición, normal que consideren empate a una diferencia de 83.000 votos y cuatro escaños. Que no les pase nada si fuerzan el impasse hasta la continuidad de Carmena como candidata más votada.