Boletín

Audio

Santi González: "La madre de Godella trabajaba como bibliotecaria y había sido activista del 15-M"

 

Tiempo de lectura: 1 Actualizado08:38

Hay días en que nuestra actualidad se viste de crónica negra y la muerte española, por decirlo con palabras de Neruda, se nos vuelve “más ácida y aguda que otras muertes”. Fue en el término valenciano de Godella y fueron sus víctimas Amiel, un niño de tres años y su hermana Ichel, de cinco meses. Toda violencia ejercida contra niños nos sobrecoge, pero el horror aumenta hasta más allá de los que somos capaces de comprender cuando los autores del asesinato han sido presuntamente los propios padres de las víctimas, en este caso la madre.

La familia, si es que este grupo humano merece tal nombre, vivía de okupa desde hace dos años en una casa abandonada. El padre fue despedido en el restaurante en el que trabajaba por llegar tarde y estar a menudo bajo los efectos de  fue encontradalas drogas. El niño faltaba a la escuela desde el mes pasado y ambos sufrían abandono. La madre trabajaba como bibliotecaria y había sido activista del 15-M.  Ayer la encontraron escondida en un bidón, desnuda y llena de arañazos. Ella fue quien facilitó la localización de los cadáveres de los niños, semienterrados  en las proximidades de la vivienda.