Ya es oficial: los jóvenes de 23 años pueden pedir los 733 euros del IMV si cumplen dos requisitos aunque vivan con los padres

La ayuda de hasta 8.000 euros anuales exige ser una unidad familiar diferente y presentar la declaración de la renta, como explica Pilar García de la Granja

Paco Delgado

Madrid - Publicado el - Actualizado

2 min lectura

La periodista Pilar García de la Granja, en la sección 'Economía de bolsillo' del programa Herrera en COPE, ha desgranado este lunes los detalles sobre la posibilidad de que los jóvenes menores de 23 años soliciten el Ingreso Mínimo Vital (IMV) aunque vivan con sus padres. Como ha explicado a Jorge Bustos, existen dos condiciones indispensables para acceder a esta ayuda: presentar la declaración de la renta y ser considerado una unidad familiar diferente a la de los progenitores.

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Una 'unidad familiar diferente' en el mismo hogar

El matiz principal, según García de la Granja, radica en no constituir una unidad de convivencia económica con los padres. Este concepto se refiere a "adultos que, pese a vivir en el mismo domicilio familiar, no dependen económicamente del conjunto del hogar". Se trata de un cambio relevante en la "percepción tradicional sobre quién puede solicitar la ayuda", que permite a jóvenes que trabajan y tienen sus propios ingresos acceder a la prestación.

La situación ha sido resumida por la periodista con una frase elocuente: "Tú ya sabes que aquí está cambiando todo, vives con tus padres, pero no vives", para ilustrar la nueva realidad administrativa que permite esta convivencia sin dependencia económica.

Requisitos de edad e independencia

La normativa establece una edad mínima general de 23 años, que puede extenderse hasta los 29, aunque puede ser menor en ciertos casos. Es imprescindible acreditar una situación de vulnerabilidad económica con ingresos por debajo de los límites fijados. Además, se requiere "haber vivido de forma independiente durante un período previo", lo que funciona como una prueba de autonomía antes de solicitar la prestación.

El matiz radica en no constituir una unidad de convivencia económica con los padres"

Pilar García de la Granja

Experta económica

Para aquellos casos en los que nunca se ha vivido fuera de la vivienda familiar, existe una excepción. El solicitante puede presentar un certificado de exclusión social emitido por los servicios sociales del ayuntamiento. Este documento acredita que, aunque se comparta domicilio, el joven no forma parte de la unidad económica de sus padres.

Cuantía de la ayuda y cifras

La obligación de presentar la declaración de la renta es ineludible, "sin excepción, aunque no tengan que pagar el IRPF", ha subrayado Pilar García de la Granja. La cuantía de la ayuda asciende a 733,6 euros al mes, lo que equivale a 8.803,2 euros al año. Para recibirla, el patrimonio del solicitante no puede superar tres veces la cantidad anual de la prestación, sin contar la vivienda habitual, y es necesario tener residencia legal y efectiva en España.

EFE

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz

Aunque no existen cifras generales sobre cuántos jóvenes que conviven con sus padres reciben el IMV, García de la Granja ha aportado un dato concreto: "en la Comunidad Valenciana son unas 14.000 personas". Ante esta situación, el periodista Jorge Bustos ha comentado con ironía que "solo faltaban incentivos para emanciparse en este país".

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.