PODCAST | 1996; el curioso verano en Teherán de Cristina López Schlichting

La directora del programa 'Fin de Semana' recuerda para cope.es el caluroso verano de 1996 que vivió en Teherán

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Tiempo de lectura: 3'Actualizado 02:49

¿Qué verano recuerdo como especial? “Me impactó el caluroso verano de 1996 en Teherán (Irán) con motivo de un viaje que realicé con el diario ABC para hablar de la situación de las mujeres en aquel país. Recuerdo que ya en el avión fue impresionante cuando las azafatas exigieron que me cubriera la cabeza. Pero la cosa fue a peor cuando en el hotel donde me alojaba los empleados me miraron con espanto. Yo no entendía el motivo porque llevaba un traje de chaqueta marrón con el que parecía de monja y una camisa abotonada hasta el cuello. Entonces fue cuando el director del hotel me llevó a una habitación y me dijo que vestía de una forma vergonzosa porque se me veían todas las curvas”.

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La cosa no terminó ahí. “Al día siguiente cuando bajé al hall vestida con pañuelo y un ropón hasta los pies, el intérprete me dijo que así no salía conmigo a la calle . ¡Los empeines!¡, me gritó escandalizado ¡los lleva al aire!'. Así que me compré unas medias espesas que tuve que llevar con unos calores que no se me olvidarán en la vida”

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“Fue un viaje fascinante, distinto, hablando con aquellas mujeres que paradójicamente iban tapadas por la calle y que cuando llegaban a sus casas llevaban  escotes y que se veían obligadas a fingir una doble vida”, recuerda Cristina.

Pero mientras yo estaba en aquel país, en el mundo pasaron cosas que aún recuerdo. Me viene a la cabeza aquel 17 de julio cuando una tragedia ocupaba las primeras páginas de los periódicos. Cerca de Long Island estallaba el vuelo 800 de TWA programado de Nueva York a Roma. El avión había despegado del aeropuerto John F. Kennedy y tan solo 12 minutos después se hacía añicos en el aire y se precipitaba angustiosamente sobre el Atlántico. Murieron sus 230 pasajeros.

Con las investigaciones en curso --que solo concluyeron con una causa probable –el accidente había tenido lugar por la explosión de combustible inflamable en un depósito- EEUU se apresuraba a cerrar esta herida para volcarse en sus inminentes Olimpiadas de Atlanta.

Empezaron el 19 de julio. Entonces se hacía muy popular la canción oficial de los Juegos, “Puedes llegar” de Gloria Estefan que además estuvo nominada a la Mejor Interpretación Vocal en los Grammy de 1997.

Recuerdo que en aquella edición había aumentado el número de países participantes respecto a Barcelona 92. Los integrantes de la antigua URSS competían entonces por separado.

Precisamente Rusia quedó la segunda en el medallero y como se esperaba, Estados Unidos lograba la primera plaza con casi el doble de trofeos. Alemania se conformaba con un digno tercer lugar.

Pero en mi memoria está uno de los momentos más emotivos de Atlanta 96 cuando con las manos temblorosas y el rostro casi paralizado por el parkinson, el ex boxeador  Mohamed Alí  encendía la llama olímpica en la ceremonia inaugural.

Tristemente de Atlanta 96 recuerdo alguna cosa más... Habían pasado solo ocho días del inicio de los Juegos cuando la euforia quedaba eclipsada por una bomba, la que colocó un extremista en una mochila en el Parque Olímpico del Centenario. Se llevaba por delante la vida de un espectador e indirectamente de un cámara que sufrió un infarto y  dejaba heridas a más de una centena.

Recuerdo aquel mes de julio especialmente caluroso en Irán, pero también me viene a la cabeza el contraste a mi regreso a España. Aquel agosto tuvo un tiempo raro, fue lluvioso en buena parte España y con temperaturas notablemente más bajas de lo habitual. Las tormentas se encargaron de fastidiar las vacaciones a millones de españoles y extranjeros que no daban crédito cuando veían un día gris tras otro.

Pero ese mal tiempo se tenía guardada una tragedia en la manga. Nada hacía prever que la oscura tarde del 7 de agosto una violentísima riada iba a arrasar el Camping Las Nieves de Biescas, dejando en el camino 87 muertos.

Se demostraba una vez más el peligro de los asentamientos humanos cercanos a los cauces de los ríos.

Los días pasaban y el verano llegaba a su fin. Recuerdo como si fuera hoy estar leyendo en el jardín de mi casa mientras escuchaba de fondo en la radio una de las machaconas canciones del momento... María, de Ricky Martin ...

Por la radio también me enteré de una de las noticias de aquel verano que ya encaraba su recta final; Diana Spencer y el príncipe Carlos se divorciaban casi coincidiendo con el 15 aniversario de su boda. La querida y polémica Lady Di perdía su tratamiento de Alteza Real.

Eso es lo que recuerdo de aquel verano de 1996 que empezó con calor y terminó con algo más de frío en España y que tuvo sus momentos deportivos y también sus tragedias.

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