La torrija reina de la Semana Santa

Fernando Martín: "A mí me sacan una torrija integral y les monto el cirio"

El popular dulce marca el ritmo de estas fiestas y se convierte en el protagonista gastronómico indiscutible en las mesas de todo el país

Beatriz Pérez Otín

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La llegada de la Semana Santa trae consigo uno de los momentos más esperados por los amantes del dulce: la temporada de torrijas. Este manjar, según se ha comentado en el programa de Fernando Martín, tiene un poder especial. Aunque pensar en la palabra "torrija" no produce ningún efecto, comerse varias de ellas "te cambia el semblante", una muestra de cómo este dulce tradicional anima el espíritu.

Un dulce omnipresente

Durante estos días, la torrija se convierte en la protagonista absoluta. Se puede comer torrijas, cenar torrijas o, para quienes no tengan otros planes, incluso desayunar torrijas. Es una presencia constante en cualquier reunión, ya sea en casa de amigos o de la familia, donde la pregunta "¿Quieres una torrijita?" se vuelve un clásico.

Sin embargo, también se ha lanzado una advertencia sobre las versiones modernas que se alejan de la receta tradicional. Las variantes con pan integral o las versiones light son consideradas por los más puristas como un "torri-fraude". La defensa de la autenticidad es firme, como refleja la contundente afirmación: "A mí me sacan una torrija integral y les monto el cirio".

Comer con ansia

El hecho de que las torrijas solo se consuman durante una semana al año provoca en muchos una sensación de ansia viva. Esta percepción de tiempo limitado lleva a aprovechar cada oportunidad para degustarlas, con la idea de que "luego se acaba y ya hasta el año que viene no hay más". Una actitud que se resume con humor en la idea de que no importa el exceso, ya que después llega el domingo de resurrección.

Finalmente, se ha dedicado un saludo irónico a la figura del reportero de los programas de media tarde que, cada año, es enviado a cubrir la elaboración de alguna receta peculiar de torrijas, como las de leche de soja. Estos profesionales se ven obligados a probarlas en directo y sobreactuar su veredicto con frases como: "bueno, bueno, bueno, bueno, esto está de rechupete", ante la supuesta envidia de la presentadora desde el plató.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.