Así se reconstruye un cerebro dañado: la recuperación integral es la clave del éxito

La neuropsicología es el puente entre el daño físico y el pensamiento, clave en un proceso donde no hay dos cerebros iguales ni dos ritmos idénticos

Rocío López y Juan Antonio
00:00
Maite Fernández

Pedro Selma del Grupo Ribera habla de la unidad de daño cerebral

Maite Fernández

Murcia - Publicado el

5 min lectura10:03 min escucha

Una lesión cerebral afecta al mismo tiempo al movimiento, el pensamiento y las emociones, por lo que un enfoque integral y multidisciplinar se vuelve imprescindible para la recuperación del paciente

Así lo explica Pedro Selma, neuropsicólogo y coordinador de la unidad de daño cerebral de la clínica Garellano, del grupo Ribera, en Cartagena, quien detalla las claves de un proceso de rehabilitación que va "paso a paso". La neuropsicología juega un papel fundamental en este camino, actuando como nexo entre el daño físico y la conducta.

El puente entre el cerebro y la conducta

Pedro Selma define la neuropsicología como "el puente entre la parte o el daño físico y motor en el cerebro, y el comportamiento o el pensamiento que tiene el paciente". Su labor principal es identificar los procesos mentales que se han visto afectados, como la memoria, la atención, el razonamiento o las emociones, para después diseñar un plan de rehabilitación neuropsicológica a medida de cada persona. Sin este trabajo, la recuperación integral no sería posible.

"Sin tratar las secuelas neuropsicológicas, el paciente puede tener dificultades para aprender nuevas habilidades o ser independiente, aunque su cuerpo se vaya recuperando físicamente", asegura el especialista. 

Las funciones que más comúnmente se ven afectadas tras una lesión de este tipo son la atención, con dificultades para concentrarse; la memoria, que impide recordar eventos recientes; y la función ejecutiva, que merma la capacidad para planificar o tomar decisiones.

Un gimnasio cerebral a medida

El proceso arranca con una evaluación neuropsicológica inicial, que incluye una entrevista con el paciente y su familia para conocer su estado previo y los cambios sufridos. A partir de ahí, se pone en marcha la rehabilitación cognitiva, un proceso que Selma describe como un "gimnasio cerebral". El objetivo es restaurar las funciones dañadas, forzando al cerebro a reconectar sus neuronas mediante tareas específicas.

Cuando una función está muy afectada y no se puede recuperar, la estrategia cambia a la compensación o la sustitución. La compensación consiste en usar "prótesis cognitivas" como agendas o alarmas para la memoria, o listas de verificación para la planificación. 

La sustitución, en cambio, busca rutas alternativas: "si el lenguaje está afectado, se usa la parte visual; si la memoria visual falla, nos apoyamos en la auditiva", explica Selma.

Buscamos un desvío neural, como cuando la carretera principal está cortada""

Pedro Selma

Neuropsicólogo y coordinador de la Unidad

Se trata, en definitiva, de encontrar nuevas vías para que el cerebro siga funcionando. "Digamos que esas sustituciones son esas rutas alternativas, como buscar un desvío cuando la carretera principal está cortada, pues se busca un desvío neural", comenta el neuropsicólogo. Todo este trabajo se aplica de forma "ecológica", llevando los ejercicios a tareas de la vida real como manejar dinero o usar el transporte público, donde la ayuda de la familia es "imprescindible".

Un equipo coordinado para una recuperación completa

Este enfoque no tendría éxito sin una coordinación multidisciplinar. El neuropsicólogo trabaja con el fisioterapeuta para manejar la frustración del paciente; con el logopeda para abordar la comprensión del lenguaje; y con el terapeuta ocupacional para que las mejoras cognitivas se traduzcan en tareas reales como cocinar o vestirse.

La razón de este abordaje es clara: "El ser humano no está fragmentado", afirma Selma. Una lesión cerebral lo afecta todo simultáneamente, por lo que "un enfoque integral garantiza que todas las áreas se traten a la vez, evitando que un déficit, como la falta de atención, frene el progreso de otra área, como aprender a caminar de nuevo".

UDC - Pedro Selma

Grupo Ribera

UDC - Pedro Selma

El caso de Juan Antonio, un paciente de la unidad, es un ejemplo de la eficacia de este método y de la "plasticidad cerebral". Selma destaca de su "espectacular recuperación" el esfuerzo por recuperar la autonomía en tareas que antes eran automáticas y su perseverancia frente a la fatiga cognitiva inicial. Su evolución demuestra una mejoría notable en la conciencia de sus propias dificultades y una mayor estabilidad emocional.

Acompañar paso a paso es celebrar cada pequeño logro""

Pedro Selma

Coordinador de la unidad

Juan Antonio, que sufrió un ictus isquémico en diciembre de 2024 a causa de una disección en la aorta. Tras ser intervenido y pasar 15 días ingresado en la unidad de recuperación de ictus del hospital Santa Lucía, comenzó una nueva etapa marcada por la incertidumbre. “Cuando sales del hospital te encuentras un poco perdido, desorientado, porque no sabes muy bien lo que te ha pasado ni cómo van a ser los siguientes pasos”, explica.

Fue entonces cuando inició su tratamiento en la Unidad de Daño Cerebral de Ribera en Cartagena, donde comprendió que la recuperación no termina con el alta hospitalaria, sino que continúa con un abordaje multidisciplinar en el que intervienen profesionales de neuropsicología, fisioterapia y terapia ocupacional. “Establecen un plan de trabajo que vamos siguiendo y que se va adaptando conforme vamos evolucionando. Te das cuenta de que, paso a paso, vas consiguiendo una recuperación que te acerca a tu objetivo: volver a tu vida”, relata.

Rocío López

Grupo Ribera

Rocío López

Rocío López, neuropsicóloga del equipo, destaca que el trabajo comienza desde el primer contacto con el paciente tras el alta hospitalaria. “Nuestro trabajo consiste en recibir, atender y acompañar a personas que han sufrido daño cerebral, evaluando sus necesidades e interviniendo para mejorar al máximo sus capacidades cognitivas, paliar el impacto del daño en su vida y mejorar su calidad de vida futura”, señala.

Pedro y Rocío coinciden en que la recuperación no es solo física. “Poder ir recuperando poco a poco funciones cognitivas les hace sentir que son capaces de recuperar su identidad y conseguir su objetivo último, que es volver a su vida con la mayor autonomía posible”, apunta Rocío.

En el caso de Juan Antonio, el equipo destaca su implicación desde el primer momento y la evolución positiva experimentada a lo largo del tratamiento, tanto en la conciencia de sus propias dificultades como en su estabilidad emocional y capacidad de adaptación. “La parte psicológica de entender que hay que ir despacio, pero constante, es fundamental”, resume el propio paciente.

Con esta historia, la Unidad de Daño Cerebral de Ribera en Cartagena pone el broche final a la campaña “Contigo paso a paso”, que ha dado voz a pacientes y profesionales de las cuatro áreas que integran la unidad. 

jornadas en octubre

La iniciativa culminará con unas jornadas en el mes de octubre en torno a fechas como el Día Mundial del Ictus y el Día del Daño Cerebral, en las que participarán especialistas y protagonistas de estas historias para seguir visibilizando la importancia de la rehabilitación neurológica.

"Acompañar paso a paso es celebrar cada pequeño logro, como recordar una instrucción o mantener la atención 5 minutos más, entendiendo que la rehabilitación no es una carrera de velocidad, sino un camino de reconstrucción de la identidad y la autonomía del paciente junto a su familia", explica Selma para reconocer la importancia de ir paso a paso con cada uno de los pacientes.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Escucha en directo

En Directo COPE CARTAGENA

COPE CARTAGENA

Herrera en COPE

Herrera en COPE

Con Carlos Herrera

Lunes a viernes de 06:00h a 13:00h

Programas

Último boletín

5:00H | 24 MAR 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking