Nerea Melgosa, sobre la ayuda a la emancipación adelantada a los 23 años: "Está funcionando"

La consejera vasca de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico señala en COPE que han "puesto las pilas a los bancos" para que participen en el programa de avales a la compra de vivienda, "también es atractivo para ellos"

Elisa López

Vitoria - Publicado el - Actualizado

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La edad media de emancipación de los jóvenes en Euskadi roza los 30 años, seis más tarde de la cifra considerada ideal, y solo uno de cada tres jóvenes de entre 18 y 34 años vive fuera del hogar familiar. Si a este panorama se suma una de las tasas de natalidad más bajas de Europa, con menos de 13.000 nacimientos al año, el resultado es un reto demográfico y social de primer orden. 

Para abordarlo, el Gobierno vasco está impulsando un paquete de medidas entre la que destaca la novedad este año de adelantar la ayuda Emantzipa a los 23 años, como explica en COPE Euskadi la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, para facilitar el inicio de un proyecto de vida independiente.

Las claves de la emancipación tardía

El retraso en la emancipación es un fenómeno "multifactorial". Uno de los primeros elementos es el académico y formativo. "Los jóvenes cada vez dedican más tiempo a formarse", lo que pospone su entrada al mercado laboral.

Una vez en activo la calidad y el salario del "primer empleo que tienen tampoco es suficiente para poder empezar a ahorrar para tener una casa o un alquiler". El tercer factor determinante, ha apuntado Melgosa, es el acceso a la vivienda, marcado por "la escasez de oferta, tanto en alquiler como en compra" y los elevados precios.

Finalmente, la consejera ha introducido una variable que también el lehendakari Imanol Pradales ha puesto sobre la mesa, el bienestar emocional. Dar el salto a la emancipación no solo requiere recursos económicos. "También tienes que estar tú bien para poder dar ese paso", ha afirmado Melgosa.

Emantzipa: la ayuda se adelanta a los 23 años

Dentro de la Ley de Juventud que impulsa su departamento, uno de los objetivos es reducir la edad media de emancipación por debajo de los 28 años. La herramienta más conocida para ello es la ayuda Emantzipa, una prestación directa de 300 euros mensuales durante dos años que apoya tanto el alquiler como la compra y que, según la consejera, "está funcionando".

La gran novedad de este año, y que entrará en vigor próximamente, es que el Gobierno ha decidido rebajar la edad mínima de acceso. "Este año, se va a poder solicitar desde los 23 años", ha confirmado la consejera.

La razón de este cambio es actuar en un momento crítico. Se busca ofrecer un incentivo justo cuando los jóvenes finalizan sus estudios, para evitar que la vuelta al hogar familiar se convierta en la única opción. "Vamos a ver si entre todos y todas puedes empezar a hacer ese proyecto de vida autónoma".

Una respuesta integral con todas las instituciones

Melgosa ha insistido en que estas ayudas directas son solo una parte de un conjunto de "políticas activas de vivienda" más amplio. En este sentido, ha destacado el buen funcionamiento del programa Gazte Aval, (compatible con la yuda Emantzipa). Se trata de ayudar a avalar la compara de una vivienda previo acuerdo con las entidades financieras, a las que la consejera ha animado a participar activamente. 

"Hemos puesto las pilas a los bancos, también es algo atractivo para ellos, aquí todo el mundo juega. Yo creo que es importante el win-win, que todo el mundo se sienta parte de la solución del problema".

Nerea Melgosa

Para afrontar directamente el problema de la falta de inmuebles, la consejera ha recordado la aprobación a finales del año pasado de medidas urgentes en materia de vivienda para incrementar la oferta. Además, ha puesto en valor la "unidad de acción" con otras instituciones, como las diputaciones forales, que promueven ayudas para vivir en zonas rurales, y los ayuntamientos, que colaboran con la cesión de suelo. Esta coordinación, ha dicho, es una muestra "notoria" de que el reto es una "preocupación y una ocupación" compartida.

El bienestar se basa en la acción comunitaria, en la comunidad inclusiva"

Nerea Melgosa

En paralelo a la emancipación, el Gobierno vasco trabaja en el frente del reto demográfico. Para Nerea Melgosa, las políticas familiares son una "inversión en el presente y el futuro". La filosofía, ha afirmado, es que "el bienestar se basa en la acción comunitaria, en la comunidad inclusiva, y al final, la comunidad la hacemos las familias". Por ello, ha defendido la necesidad de apoyar a "todo tipo de familias", reconociendo su creciente diversidad.

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Dos manos protegen a siluetas de papel que representan familias e infancia

Para ello, el Ejecutivo está desplegando "políticas activas de inversión en familias", que incluyen las conocidas ayudas por nacimiento, un incremento del 10% en las ayudas a la conciliación este año y las prestaciones para la contratación de personas cuidadoras. No obstante, el objetivo va más allá de fomentar la natalidad; se busca asegurar "la prevalencia de la calidad en las familias".

Finalmente, la consejera ha adelantado los próximos pasos de su departamento en esta área. En el futuro cercano, se empezará a "trabajar en el tema de políticas con familia, trabajar la parentalidad positiva", una metodología para apoyar a padres y madres en la crianza. Como avance de las nuevas líneas de actuación, también ha mencionado que se explorará el trabajo "las redes".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.