La Ribera camina hacia Javier: Las Javieradas arrancan con más peregrinos y la mirada puesta en la paz en el mundo
A pesar de la previsión de lluvia, la tradicional peregrinación congrega a cientos de navarros con un notable aumento de participantes de los pueblos de la comarca

Castillo de Javier
Tudela - Publicado el - Actualizado
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La tradicional Javierada de la Ribera ha comenzado con la vista puesta en el cielo por la previsión de lluvia y con una "sensación de que habrá mucha más gente" que en años anteriores. Así lo explica Javi Vicente, coordinador de la peregrinación en la zona, quien señala un notable incremento de participantes procedentes de los pueblos. Los primeros grupos partieron este jueves, mientras el grueso de los peregrinos inicia el camino durante la jornada del viernes.
Aumenta la participación en los pueblos
Según Vicente, se ha notado un claro repunte en las solicitudes de pernocta, especialmente desde localidades como Buñuel, Cortes, Cabanillas y Fustiñana. En contraste, en Tudela "más o menos, nos mantenemos", con una cifra que ronda las 500 personas entre los distintos grupos, lo que el coordinador considera que "está muy bien".
La organización se ha reforzado en reuniones previas con la diócesis, la Policía Foral, la Guardia Civil, la Cruz Roja y Protección Civil para garantizar la seguridad. Javi Vicente comenta que "muy poca gente ya va suelta", ya que la mayoría se organiza a través de sus pueblos o con el apoyo de los ayuntamientos.
Un camino de fe, tradición y retos
El perfil del peregrino es variado, con una notable afluencia de "juventud y veteranos". Javi Vicente, con 45 Javieradas a sus espaldas, explica que las motivaciones también son diversas: "hay gente que lo hace un poco por deporte, otro por costumbre o tradición, otros por lo que llevan dentro". Sin embargo, considera que al final, "creo que todos llevamos algo dentro, algo de petición al santo".
El camino también presenta sus propios desafíos, como el temido barro en las Bardenas si la lluvia hace acto de presencia. Vicente advierte sobre la "inconsciencia" de la juventud, que a veces les lleva a "estrenar zapatillas o no llevar lo que tienen que llevar". A pesar de ello, el coordinador destaca el poder del propio camino para "conocer a otras personas y otras realidades".
Una petición de paz en un mundo convulso
En un contexto internacional convulso, la peregrinación adquiere un significado especial. Vicente revela que los jóvenes llevarán carteles con una "petición de paz y de entendimiento". Él mismo comparte este sentir y cree que "todos debemos llevar un poco esa esa petición al santo de de un poco más de humanidad y un poco más de entendimiento".
Todos debemos llevar un poco esa esa petición al santo de de un poco más de humanidad y un poco más de entendimiento"
Para Vicente, que se ha criado en el entorno de los jesuitas, la Javierada es un "elemento de unidad" para una tierra tan diversa como Navarra. Tras más de 40 años caminando, la llegada al castillo sigue siendo un momento especial: "A mí, todavía, después de 40 y tantos años, se me sigue removiendo un poco las tripas, y yo creo que eso es bueno", confiesa.
A mí, todavía, después de 40 y tantos años, se me sigue removiendo un poco las tripas, y yo creo que eso es bueno"
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