Una alumna de Logroño logra que la Justicia le dé la razón tras ser expulsada por llevar velo islámico, el hiyab: “No quiero elegir entre mi fe y mi educación”
La sentencia reconoce que el instituto Sagasta de Logroño vulneró su derecho a la libertad religiosa y le concede una indemnización de 2.000 euros
Una alumna de Logroño logra que la Justicia le dé la razón tras ser expulsada por llevar velo islámico, el hiyab
Logroño - Publicado el
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La historia de esta alumna del IES Sagasta de Logroño ha abierto un debate que trasciende las paredes de un instituto. Su caso no solo habla de normas internas o de reglamentos escolares, sino de derechos fundamentales, convivencia y diversidad en las aulas.
Todo comenzó a principios del curso 2025-2026, cuando esta joven, estudiante de primero de Bachillerato Internacional, acudió a clase con su velo islámico, el hiyab, como hace cada día desde que decidió vestirlo. Sin embargo, al llegar al centro, le comunicaron que no podría acceder a clase si no se descubría la cabeza.
La razón, el Reglamento de Régimen Interno del instituto prohíbe entrar con “gorras, capuchas, boinas o similares”. Pero para ella, su velo no era una prenda cualquiera. Era, como explicó después, una parte esencial de su identidad y de su fe.
“Para mí el hiyab no es solo una prenda de vestir, es un reflejo de mis valores y mis creencias. Que me prohíban llevarlo afecta no solo a mi educación, sino también a mi dignidad y libertad personal”, escribió entonces en redes sociales. 8.000 firmas en una semana y una pregunta: ¿Por qué tengo que elegir?
La alumna decidió actuar. Lanzó una petición en la plataforma Change.org, que en apenas una semana consiguió más de 8.000 firmas de apoyo. Su mensaje se extendió por redes sociales y generó una ola de solidaridad en toda España.
“¿Por qué tengo que elegir entre mi fe y mi educación si no hago daño a nadie?”, preguntaba en su texto, que rápidamente se volvió viral. Muchos jóvenes, docentes y colectivos por la convivencia intercultural se sumaron a su causa.
(Foto de ARCHIVO)Concentración en el IES Sagasta para exigir que se deje el uso del velo islámico al alumnado que así lo requieraREMITIDA / HANDOUT por CCOOFotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma02/10/2025
El caso también reabrió un viejo debate, ¿hasta qué punto los reglamentos escolares pueden limitar expresiones religiosas o culturales? En España, la Constitución reconoce en su artículo 16 la libertad religiosa y de culto como un derecho fundamental, y ninguna ley prohíbe expresamente el uso del velo en los centros educativos.
De hecho, la normativa actual deja en manos de los centros la elaboración de sus normas internas, lo que genera desigualdades, hay institutos donde el velo está permitido sin problema y otros donde se restringe.
(Foto de ARCHIVO)Los alumnos en el IES SagastaREMITIDA / HANDOUT por GOBIERNO DE LA RIOJAFotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma06/2/2023
La Justicia le da la razón (en parte).
Ahora, meses después, la Justicia ha estimado parcialmente el recurso que la joven presentó tras ser apartada de las clases. La sentencia considera que el instituto vulneró su derecho a la libertad religiosa, y condena al Gobierno de La Rioja a pagarle una indemnización de 2.000 euros por daños morales.
El fallo, explica que aunque la estudiante fue informada previamente de la norma y aun así decidió matricularse, el centro no puede restringir un derecho fundamental mediante una norma interna.
El tribunal recuerda que el derecho a la libertad religiosa está por encima de un reglamento interno, y que las instituciones públicas, como los institutos, deben garantizar la neutralidad y el respeto a la diversidad.
La alumna reclamaba inicialmente 45.000 euros por los daños sufridos, pero la Justicia ha fijado la compensación en 2.000 euros, considerando que, aunque el centro actuó de forma previsible, la decisión le causó un perjuicio moral y personal evidente.
Velo
Un precedente y un debate abierto
La sentencia aún no es firme y puede ser recurrida, pero ya ha generado un intenso debate en La Rioja y en toda España.
Por un lado, quienes defienden la decisión judicial recuerdan que la escuela pública debe ser un espacio inclusivo, donde nadie sea discriminado por su fe o su forma de vestir. Por otro, algunos docentes expresan su preocupación por la necesidad de normas claras y coherentes que eviten conflictos entre libertad individual y convivencia escolar.
Lo cierto es que la realidad de las aulas riojanas, y españolas, es cada vez más diversa. Según datos del Ministerio de Educación, más del 10% del alumnado en La Rioja procede de familias de origen extranjero, y muchos colegios ya conviven con alumnos de distintas religiones y culturas.