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Veinte policías obligan a una mujer del poblado de Son Banya a ir al hospital por COVID-19

Llamó por la tarde por presentar síntomas pero cuando la ambulancia quiso trasladarla, a un hospital de Palma, se negó

Los clanes gitanos habían cerrado el acceso el domingo por la tarde

Veinte policías obligan a una mujer del poblado de Son Banya a ir al hospital por COVID-19

A. Sepúlveda UH

Cristina RequenaPalma

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:33

La Policía Nacional tuvo que acudir a Son Banya, considerado el principal supermercado de la droga, para ayudar a un equipo sanitario del SAMU-061 que equirió su apoyo para trasladar a una mujer con síntomas de padecer coronavirus desde Son Banya al Hospital Son Llàtzer, (Mallorca).

Según el relato de los hechos de los agentes, la mujer, residente en la calle 5 del poblado chabolista, llamó a una ambulancia del SAMU-061 por la tarde tras encontrarse con síntomas propios de padecer coronavirus como fiebre, tos y malestar en el cuerpo.

Los sanitarios comprobaron los síntomas y ante el intento de trasladarla en ambulancia para su ingreso en el centro hospitalario, la paciente se negó. En ese momento, el equipo sanitario llamó a la Policía Nacional, que se desplazó hasta Son Banya  para garantizar el traslado.

20 POLICÍAS TUVIERON QUE ACUDIR AL POBLADO CHABOLISTA

El dispositivo de la Policía Nacional constó de más de 20 agentes de la Unidad de Prevención y Reacción, motoristas y radiopatrullas.

La mujer finalmente fue trasladada al Hospital Son Llàtzer alrededor de las 21.00 horas.

LOS RESIDENTES DEL POBLADO HABÍAN CERRADO EL ACCESO DESDE EL DOMINGO

Desde el domingo por la tarde los clanes gitanos, que residen en este poblado de Palma,  habían colocado una pancarta en el acceso para impedir el paso a todos aquellos que no fueran residentes. Esta decisión fue tomada por los patriarcas de los diferentes clanes. 

Los vecinos del poblado instalaron una gran barricada en la única puerta de entrada y salida. Colocaron unos muros de hormigón, contenedores de basura y otros objetos para impedir el acceso y varias personas  informaban a los compradores del cierre.

Desde que se inició el estado de alarma la Brigada de Seguridad Ciudadana estaba realizando controles permanentes en la zona del poblado de Son Banya para evitar que nadie se saltara la cuarentena. La Policía ya había advertido que  "comprar droga no es un motivo justificado y quien lo haga acabará sancionado e incluso detenido".

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