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15 explotaciones

El plástico biodegradable llega a los campos de Mallorca

El nuevo plástico se disuelve en la tierra en menos de un año. Mallorca Preservation Fund les subvenciona una parte.

El plástico biodegradable llega a los campos de Mallorca

RedacciónMallorca

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 08:54

Quince productores de Mallorca, inscritas en agricultura ecológica  han substituido el plástico de acolchado convencional por plástico biodegradable.

El plástico de acolchado se emplea tradicionalmente en agricultura para evitar la competencia entre el cultivo hortícola y las plantas espontáneas, protege el suelo y lo calienta. Esta acción tendrá un impacto positivo sobre el medio ambiente porque no dejará residuos y se ahorran recursos naturales en su fabricación.

El cambio ha sido posible gracias al acuerdo entre la Associació de la Producció Agrària Ecològica de Mallorca (APAEMA) y Mallorca Preservation Fund (MAPF), las cuales han firmado un convenio de colaboración durante tres años. Durante este tiempo, APAEMA coordinará la compra conjunta de plástico biodegadable para sus socios y MAPF subvencionará con un porcentaje el sobrecoste que tiene este plástico respecto del convencional.

Hasta ahora, la sustitución no había sido posible debido al sobrecoste que tiene la versión biodegradable a diferencia del plástico convencional, mucho más asequible. Gracias a la ayuda económica de MAPF, los productores han obtenido un precio competitivo que los ha permitido hacer el cambio.

EL NUEVO PLÁSTICO SE DISUELVE EN MNOS DE UN AÑO EN TIERRA

Con el primer pedido se han adquirido 1.533 kg de plástico, que suponen 60 kilómetros lineales, y se beneficiarán quince explotaciones ecológicas.

El nuevo plástico, que está fabricado con materias primas naturales compostables y se disuelve en la tierra en menos de un año, tiene las mismas ventajas que el plástico convencional. Haciendo uso de éste, sin embargo, se evita la generación del equivalente en residuos plásticos, que tardan centenares de años en degradarse y que en demasiados casos se abandonan en la misma finca dejando una imagen poco amable del campo mallorquín.

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