El Obispado de Menorca cede una residencia al Consell para la acogida de menores: "Estamos contentos de colaborar en una buena obra"

La casa sacerdotal de Maó se convierte en un hogar temporal y gratuito para los jóvenes, permitiendo una atención más específica a sus necesidades

Cristina Requena

Mallorca - Publicado el - Actualizado

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El Consell Insular de Menorca y el Obispado de Menorca han anunciado un acuerdo para la cesión temporal y gratuita de la casa sacerdotal de Maó, destinado a ampliar el servicio de acogimiento residencial para menores en situación de desamparo.

Esta medida responde a la necesidad de encontrar un espacio más adecuado que la actual Casa de la Infancia, donde residen 14 jóvenes de entre 12 y 17 años. Según ha explicado la consellera de Bienestar Social de Menorca, Carmen Reynés, el número de menores en situación de desamparo "es muy cambiante" y ha habido un incremento, lo que hacía necesario un nuevo enfoque.

Unas instalaciones más adecuadas

El obispo Gerard Villalonga ha descrito la casa como "una casa con unas características maravillosas", destacando sus amplios espacios y sus siete habitaciones dobles con baño y un patio. El inmueble, ubicado en la calle del Carme de Maó, se encontraba prácticamente vacío, ya que su único residente ha pasado a recibir atención domiciliaria.

La cesión se formaliza como un gesto de colaboración ante una necesidad social. "Estamos contentos de colaborar en una buena obra", ha afirmado el obispo, subrayando que atender a los más vulnerables forma parte de las finalidades de la Iglesia. 

El Consell, por su parte, se compromete a devolver las instalaciones en las mismas condiciones en las que las recibe.

Estamos contentos de colaborar en una buena obra"

Gerard Villalonga

Obispo de Menorca

Solución temporal a la espera de un centro definitivo

Ambas partes han remarcado la temporalidad del acuerdo. El presidente del Consell, Dolfo Vilafranca, ha asegurado que el Consell ya está trabajando en un proyecto para una sede definitiva, que espera que esté lista lo antes posible. De hecho, el Obispado ha pospuesto la llegada de una comunidad de monjas que iba a ocupar la residencia hasta que finalice la cesión el 15 de septiembre.

"Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Obispado de Menorca por la cesión de esta vivienda, una colaboración que demuestra cómo, trabajando conjuntamente, podemos responder con rapidez y eficacia a las necesidades de la infancia más vulnerable”, ha manifestado el presidente del Consell Insular de Menorca, Adolfo Vilafranca.

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El presidente ha destacado que esta cesión ha sido clave en un momento especialmente sensible para el servicio: “Con el alquiler de la vivienda anterior a punto de finalizar y sin posibilidad de renovación, era urgente disponer de un espacio adecuado mientras se realizan las obras de adecuación del nuevo centro”.

La nueva ubicación permitirá "tener un plan de trabajo más específico y adaptado a sus necesidades", como ha indicado la vicepresidenta. Además de la reubicación, el Consell ha contratado a más personal y ha reforzado los equipos de intervención familiar para trabajar con las familias en situación de riesgo y evitar el desamparo.

Actualmente, el sistema de atención a la infancia del Consell gestiona cerca de 300 casos anuales de menores en situación de riesgo, con situaciones cada vez más complejas. En estos momentos hay 22 menores en acogimiento residencial y 34 en acogimiento familiar, dentro de una red que continúa reforzándose con nuevas campañas para fomentar este modelo de protección.

Los 22 menores en acogimiento residencial están distribuidos de la siguiente manera: en la Casa de la Infancia residen 14 menores de entre 12 y 17 años, y en la nueva casa 8 menores de entre 8 y 14 años.

menores migrantes no acompañados

Entre los menores hay también menores migrantes no acompañados  aunque Reynés no ha querido concretar la cifra pero sí ha explicado han instado al ministerio competente a agilizar los trámites de repatriación de los menores migrantes no acompañados a los que sus padres abandonaron el pasado verano en la isla. 

 Uno es un joven de 16 años de Senegal que llegó a la Comisaría de la Policía Nacional en Maó tras varios días deambulando solo. El segundo es un menor de 11 años de Marruecos que fue acompañado hasta la Casa de la Infancia por un adulto que lo dejó allí antes de marcharse.

Reynés ha informado de que, tras enviar dos escritos y esperar dos meses, han recibido respuesta del Gobierno indicando que es un proceso complejo pero que se está trabajando.  "Queremos conocer sus condiciones  familiares  porque el objetivo es que estén  con sus padres  si las condiciones lo permiten".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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