El juego enciende las alarmas en Extremadura con cifras que superan la media nacional
La región registra un repunte en la participación en juegos de azar, con un perfil de jugador cada vez más joven y nuevas adicciones como las apuestas deportivas

Badajoz - Publicado el
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Extremadura se ha convertido en una de las comunidades autónomas donde más se juega en España. Según la última encuesta del Ministerio de Sanidad, casi el 70% de la población extremeña ha participado en juegos de azar presenciales en el último año, una cifra que supera notablemente la media nacional del 50%.
Un nuevo perfil de jugador
Desde la asociación ADAT de Don Benito, que trabaja directamente con personas con problemas de adicción al juego, su trabajador social, Joaquín Cabrera, explica que el perfil del jugador ha cambiado. Aunque más del 90% de las admisiones para tratamiento siguen siendo hombres, con una media de edad de 38 años, el modelo del “varón de mediana edad que jugaba a las tragaperras” ha dado paso a perfiles más jóvenes. La edad de inicio está bajando debido a “alternativas de juego más novedosas” y la fuerte asociación del juego con el ámbito deportivo a través de las apuestas.

Los jóvenes cada vez se inician antes en el mundo de las apuestas.
Es cuando ya hay un impacto serio en la familia"
Asociación ADAT
El detonante: la presión familiar
El momento de pedir ayuda, según Cabrera, suele llegar cuando el problema ya es grave. “Es cuando ya hay un impacto serio en la familia”, señala el experto, refiriéndose a situaciones de conflicto familiar, presión social o deudas importantes. Es en ese punto cuando el entorno o la propia persona afectada “pone el grito en el cielo” y decide buscar un recurso de apoyo profesional.
Ahí hay un flujo de dinero que no está controlado"
Asociación ADAT
Señales de alarma a vigilar
Para detectar el problema antes de que se agrave, Cabrera subraya la importancia de observar ciertas señales de alarma, especialmente en los más jóvenes. Estas están relacionadas con “cómo ocupan el tiempo libre, el dinero que tienen o la atención emocional”. Un ejemplo claro es cuando un joven llega a casa con dinero no justificado o con objetos de valor, como un móvil nuevo. “Ahí hay un flujo de dinero que no está controlado”, advierte Cabrera, lo que a menudo conduce a mentiras, deudas e irritabilidad en el comportamiento diario.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



