Los embalses de Extremadura rozan su máxima capacidad mientras crece la preocupación por el estado de las presas
La región, con la mayor reserva de agua dulce de España, afronta el reto de tener infraestructuras envejecidas y con un mantenimiento deficiente

Pablo Durán Barroso, profesor del área de ingeniería hidráulica de la Universidad de Extremadura
Almendralejo - Publicado el
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Las recientes borrascas han llevado a los embalses de Extremadura a una situación excepcional. La región, que cuenta con la mayor capacidad de almacenamiento de agua dulce de España con 14.000 hectómetros cúbicos repartidos en 175 embalses, se encuentra cerca del límite de su capacidad. Según datos de esta misma semana, la cuenca del Guadiana ya supera el 71% de su capacidad, mientras que la del Tajo alcanza el 78%, con previsiones de que ambas rocen el 90% a finales de semana.
A pesar de que esta abundancia de agua pueda parecer una buena noticia, los expertos advierten de los riesgos asociados al estado de las infraestructuras. Pablo Durán Barroso, profesor del área de ingeniería hidráulica de la Universidad de Extremadura, explica que, aunque España es un referente mundial en la gestión de infraestructuras hidráulicas, existen problemas estructurales que no deben pasarse por alto.
El verdadero riesgo oculto
Uno de los principales desafíos actuales es la concentración de las lluvias. Según Durán, aunque los volúmenes de agua son parecidos a los de épocas anteriores, ahora se concentran en periodos de tiempo mucho más cortos. Este fenómeno puede comprometer la capacidad de desagüe de las presas, lo que ha generado la necesidad de reevaluar las infraestructuras. Actualmente, hay más de 200 presas en España que necesitan una revisión de la capacidad de sus aliviaderos para adaptarse a las nuevas condiciones climáticas.
Solamente un 25 por 100 de las presas existentes en España tienen los planes de emergencia aprobados e implantados"
Profesor de la Escuela Politécnica de Cáceres del Departamento de Construcción del Área de Ingeniería Hidráulica

Pablo Durán
Planes de emergencia sin ejecutar
El problema se agrava por la falta de inversión en mantenimiento y, sobre todo, por la carencia de planificación ante posibles crisis. Pablo Durán alerta de que "solamente un 25 por 100 de las presas existentes en España tienen los planes de emergencia aprobados e implantados". Esto significa que el 75% restante o no tienen el plan aprobado o, lo que es más grave, no se ha puesto en funcionamiento. Un plan implantado implica que todo el personal sepa cómo actuar y a quién avisar, algo que no ocurre en la mayoría de los casos, afectando a numerosas presas en Extremadura.
Hay que ver cómo se encuentran a día de hoy, cómo ha evolucionado el cimiento"
Infraestructuras con más de medio siglo
La antigüedad de las infraestructuras es otro factor crítico. La media de edad de las presas españolas ronda los 55 años, y más de un centenar supera el siglo de vida. La mayoría fueron construidas entre los años 60 y 90. El experto subraya la importancia de revisar el estado actual de los materiales y del cimiento de cada presa. "Hay que ver cómo se encuentran a día de hoy, cómo ha evolucionado el cimiento de cada una de esas presas y en qué estado se encuentra ahora mismo", afirma Durán, quien también señala la necesidad de comprobar los elementos electromecánicos, como válvulas y compuertas, para garantizar que puedan responder con rapidez en una emergencia.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



