El incendio de La Vera enciende las alarmas: Extremadura se prepara para un verano de alto riesgo
El primer gran fuego del año, con casi 500 hectáreas calcinadas en marzo, anticipa una temporada de incendios "larga y muy dura", según los expertos forestales

Paco Castañares, presidente de AEEFOR
Cáceres - Publicado el - Actualizado
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Apenas ha comenzado la primavera y Extremadura ya se enfrenta a uno de los primeros grandes incendios forestales del año. El fuego, declarado en Losar de la Vera este domingo, ha quemado ya casi 500 hectáreas de matorral y robledal en una zona de sierra de difícil acceso. La situación preocupa a los expertos, que ven en este incendio a finales de marzo un mal presagio para los meses de verano.
Lo peor de este incendio es lo que nos anuncia que vendrá"
Presidente de la Asociación Extremeña de Empresas Forestales y Medio Ambiente (AEEFOR)
Paco Castañares, presidente de la Asociación Extremeña de Empresas Forestales y Medio Ambiente (AEEFOR), ha señalado que, aunque el incendio no es extremo en cuanto a los daños materiales, su aparición tan temprana es una señal inequívoca. "Lo peor de este incendio es lo que nos anuncia que vendrá", afirma, advirtiendo que la temporada va a ser larga y, por tanto, "muy muy dura". El hecho de que el fuego haya sobrevivido dos noches, algo inusual en marzo, confirma los peores temores.
Las condiciones para un verano crítico
El recuerdo del año pasado, calificado por Castañares como "el peor de la historia" para la región, sigue muy presente. En solo 15 días de agosto, se quemaron más de 50.000 hectáreas tras una primavera lluviosa que disparó el crecimiento de vegetación y un verano con olas de calor muy prolongadas. Este cóctel transformó el campo en un polvorín.
Este año, las lluvias muy abundantes del invierno ya han garantizado un gran crecimiento de la vegetación, que actuará como combustible. "Con independencia de lo que ocurra en la primavera, eso ya lo tenemos asegurado", explica el experto. Si a esta situación se le suma una ola de calor en mayo o junio, Extremadura podría enfrentarse de nuevo a grandes incendios, incluso cerca de zonas habitadas.
La prevención, una tarea pendiente
Para Castañares, la clave está en la prevención. La tarea principal consiste en eliminar combustible mediante una gestión forestal activa a lo largo de todo el año. Critica que, tras un año tan devastador como el anterior, no se haya realizado una "inversión muy potente en los montes" para mitigar los riesgos.
Estar evacuando gente a estas alturas del siglo veintiuno no es ni más ni menos que el reconocimiento de un enorme fracaso"
Presidente de la Asociación Extremeña de Empresas Forestales y Medio Ambiente (AEEFOR)
La estrategia de prevención debería, según el experto, haberse centrado en proteger los pueblos creando franjas de seguridad de 500 metros y actuando en zonas de alto riesgo como la Sierra de Gata y el norte de Cáceres. Castañares concluye con una dura reflexión: "Estar evacuando gente a estas alturas del siglo veintiuno no es ni más ni menos que el reconocimiento de un enorme fracaso de la política forestal y sus repercusiones sobre la protección civil".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



